Vitoria-Gasteiz: Readmitido el delegado de LAB despedido en Saltoki

,

El miembro del Comité de empresa del almacén de Saltoki en Vitoria, empresa multicentros de productos de fontanería y calefacción, fue despedido arbitrariamente por ejercer sus derechos como representante de los trabajadores. El juzgado de lo social ha reconocido la improcedencia del despido y por lo tanto, al ser representante de los trabajadores, obliga a la readmisión en su puesto de trabajo.

Este ha sido el último intento de la dirección de la empresa para erradicar de forma definitiva al último representante electo de los trabajadores, ajeno a la empresa, al que no pudieron doblegar con sus maniobras de terror, amenazas etc. La empresa intenta por todos los medios que el delegado no vuelva a la empresa para así poder tener total libertad para explotar la mano de obra sin trabas, eliminar testigos molestos que exigen el cumplimiento de la legislación vigente, que piden un encuadramiento de convenio ajustado a la realidad del trabajo que se realiza, que tienen la osadía de pedir incrementos de salarios de pura supervivencia.La historia de nuestra lucha para tener una representación sindical que nos ayude a mejorar nuestras condiciones de trabajo muestra a las claras el trabajo sistemático de la dirección para impedirlo.A principios de 2021, la plantilla de Saltoki Logistika Araba S.L decide dar un paso adelante en la lucha por sus condiciones laborales. Aunque este almacén de Vitoria lleve poco tiempo en funcionamiento, el grupo Saltoki S.A tiene más de 40 años funcionando. Cuando los trabajadores dan sus primeros pasos y buscan la manera de organizarse descubren que esta empresa es profundamente antisindical. Se dan cuenta que esta empresa llevaba más de 40 años sin ningún tipo de representación sindical en sus centros de trabajo. Este dato es muy significativo, además explica todas las maniobras que la empresa realizó para intentar evitar que exista representación sindical en el centro de trabajo. No obstante las y los trabajadores de Saltoki, buscaron por todos los medios la forma de organizarse. En septiembre de 2021 se presentó una candidatura al Comité de empresa de 5 trabajadores y trabajadoras mediante un preaviso del sindicato LAB anunciando a la empresa la celebración de elecciones sindicales. En los siguientes 60 días que otorga la ley para organizar las elecciones sindicales, la empresa ejerció toda su presión a un grupo de trabajadores que venían de otros centros de trabajo de la misma empresa y que por ese hecho, estos trabajadores, contaban con más antigüedad de la posible dentro de este mismo centro; que apenas llevaba dos años en funcionamiento, obligándolos a conformar una candidatura «independiente» dependiente directamente de las directrices de la empresa. La dirección del centro les brinda el tiempo y el espacio físico a esta candidatura «independiente» para amenazar, coaccionar y chantajear al resto de la plantilla, dándoles a saber a qué candidatura deberían votar si no querían perder sus puestos de trabajo con amenazas del tipo: «Piensa en tus hijos», «la empresa puede cerrar e irse a otro lugar» etc. Finalmente, se realizaron las elecciones sindicales con la gran mayoría de los compañeros y compañeras aterrorizados ante tal situación. El resultado de las elecciones acaba siendo 4 delegados de la candidatura «independiente» y un delegado por LAB. El resultado de las elecciones, fue fruto del terror creado por la empresa a través de la candidatura «independiente», pero aun así no fueron capaces de evitar que un verdadero representante de los trabajadores y trabajadoras fuera elegido.

Pasadas las elecciones sindicales comienzan los despidos, llegando a ser despedidos 15 trabajadores con contratos de eventualidad y 9 trabajadores y trabajadoras con contratos indefinidos. La empresa ha utilizado todos los mecanismos que la reforma laboral actual le permite para poder actuar dentro de un marco legal y ocultando el verdadero carácter arbitrario y antisindical de estos despidos.

El delegado de LAB comienza a hacer el correspondiente trabajo sindical a través de una demanda judicial, exigiendo la aplicación del convenio colectivo de transporte (aún en instancias judiciales) dado que esta empresa con más de 160 centros de trabajo en todo el territorio español rige a sus trabajadores bajo el Estatuto de los Trabajadores, sometiéndolos de esta manera al régimen regulador legislativo más básico y por lo tanto con el que mayor beneficio extrae, a través de la explotación, la empresa de cada uno de estos trabajadores y trabajadoras; buscando además reducir las posibilidades de cualquier defensa colectiva por parte de la plantilla. También, el delegado de LAB realiza denuncias a la Inspección de Trabajo, por condiciones como: situaciones insalubres y persecución sindical.

Posteriormente, la empresa despide al delegado de LAB alegando irregularidades en su permiso de residencia y trabajo. Situación que finalmente, ha sido desmentida. La jueza ha declarado improcedente dicho despido y ha condenado a la empresa a readmitir al trabajador a su puesto de trabajo y su puesto como delegado o al cobro de la correspondiente indemnización. El delegado de LAB ha dejado claro que él no va a poner precio a una lucha por los derechos y reivindicaciones de los trabajadores y que quiere volver a su puesto de trabajo y su responsabilidad como delegado.

A día de hoy, este delegado de LAB está a la espera de que la empresa recurra o no la sentencia dictada por la jueza y de no haber recurso volver a su puesto de trabajo y continuar al servicio de los trabajadores y trabajadoras en la lucha contra la explotación laboral.

Puedes enviarnos tus comentarios y opiniones sobre este u otro artículo a: [email protected]

Para conocer más de “Lucha de Clases”, entra a este enlace

Si puedes hacer una donación para ayudarnos a mantener nuestra actividad pulsa aquí