En los últimos años han surgido crisis constitucionales en Gran Bretaña, Estados Unidos, España, Polonia y Brasil. Tales crisis presentan grandes problemas para la clase dominante porque el Estado y las leyes constitucionales que lo rodean están deliberadamente mistificados. La democracia parlamentaria y el Estado de Derecho son tratados como ideas inmutables entrelazadas en el tejido del universo. Entonces, cuando se desarrollan unas crisis sobre la estructura del propio Estado burgués, esto corre el riesgo de disipar su aura de misterio y poder.