Hoy es el aniversario de la muerte de Karl Marx. Publicamos el discurso de su amigo y colaborador, Friedrich Engels, ante su tumba:

“Por eso, Marx era el hombre más odiado y más calumniado de su tiempo. Los gobiernos, lo mismo los absolutistas que los republicanos, le expulsaban. Los burgueses, lo mismo los conservadores que los ultrademócratas, competían en lanzar difamaciones contra él. Marx apartaba todo esto a un lado como si fueran telas de araña, no hacía caso de ello; sólo contestaba cuando la necesidad imperiosa lo exigía. Y ha muerto venerado, querido, llorado por millones de obreros de la causa revolucionaria, como él, diseminados por toda Europa y América, desde la minas de Siberia hasta California. Y puedo atreverme a decir que si pudo tener muchos adversarios, apenas tuvo un solo enemigo personal. Su nombre vivirá a través de los siglos, y con él su obra”.

El debate sobre la prostitución no es algo nuevo dentro del movimiento feminista. Sin embargo, en los meses previos al 8M hemos asistido a un incremento de la polémica en torno a este tema dentro de las asambleas de organización de la Huelga Feminista, que ha llegado a enfrentamientos entre las denominadas abolicionistas y regulacionistas, incluso entre abolicionistas y prostitutas.

Desde el comienzo de la crisis de 2008, los partidos y movimientos anti-inmigración han avanzado en Europa y los Estados Unidos. Incluso han logrado ganar a ciertas capas de la clase trabajadora para su programa. Esto ha llevado a un sector del movimiento obrero a adaptarse a estas ideas, pidiendo controles fronterizos más estrictos, justificando su posición con citas de Marx. Tales políticas miopes no tienen nada que ver con Marx ni con las tradiciones de la Primera, la Segunda o la Tercera Internacional, como demostraremos.

En conmemoración este mes del 8 de marzo, Día Internacional de la mujer trabajadora, y del centenario de la fundación de la Internacional Comunista, publicamos las Tesis sobre los métodos y las formas de trabajo de los partidos comunistas entre las mujeres, aprobadas en el III Congreso de la Internacional Comunista, 1921

La teoría marxista y la lucha contra ideas de clase ajenas - Este documento fue aprobado unánimemente por el Congreso Mundial de la Corriente Marxista Internacional, tras una discusión a todos los niveles de la CMI durante el año en curso. Su objetivo es trazar una línea de demarcación entre el marxismo y un conjunto de ideas de clase ajenas idealistas y posmodernistas (tales como las “políticas de identidad” y la Interseccionalidad, entre otras), que han afectado durante algún tiempo a una capa de activistas de los círculos académicos y que también están siendo usadas de una manera reaccionaria dentro del movimiento obrero internacional. Este documento es un llamamiento a intensificar la lucha teórica y política contra estas ideas y métodos.

Los marxistas reconocen los enormes logros de la Revolución china de 1949. Como era de esperar, muchas consignas de Mao Tse-tung encontraron un eco en todo el mundo como una alternativa a la burocracia de la URSS después de la división chino-soviética. Sin embargo, existen diferencias políticas significativas entre las ideas del marxismo genuino y las del maoísmo, las cuales deben aclararse.

La izquierda, no sólo en el Estado español, vive aturdida por una paradoja evidente: el capitalismo, el sistema económico sobre el que se edifica una relación de explotación destructora de la naturaleza y del trabajo humano, ha sufrido una crisis global, quizá la más grave de su historia. Pareciera lógico que en ese momento se hubiese fortalecido una alternativa anticapitalista, pues nada mejor que la experiencia histórica para mostrar la necesidad del socialismo. Sin embargo, las formaciones políticas mayoritarias de la izquierda no han sido capaces de aprovechar estas condiciones favorables y ahora se debaten en luchas internas intentando encontrar a los culpables de su fracaso. El caso de Grecia es paradigmático, pero también lo es el del Reino de España, donde se ha frustrado la ilusión de cambio que impregnó esta década.