El viernes 5 de abril, el Tribunal de Apelación de Casablanca confirmó los veredictos emitidos por el Tribunal de Primera Instancia el martes 26 de junio de 2018 contra los detenidos del movimiento del Rif y el periodista Hamid Mehdaui. Los acusados ​​se enfrentan a condenas que suman más de 300 años de cárcel. Entre otras, recaen penas de 20 años de prisión para cuatro de los activistas detenidos, 15 años para tres de ellos, 10 para otros siete, etc.

El pasado viernes 15 de marzo, millones de argelinos salieron a las calles por cuarto viernes consecutivo para protestar contra el régimen de Abdelaziz Buteflika. Según las primeras valoraciones, las protestas fueron incluso más grandes que las masivas protestas que sacudieron al régimen el viernes pasado (8 de marzo). Acostumbrados a haber cometido sus crímenes con total impunidad, el régimen se ha dado cuenta de que las masas revolucionarias no se rendirán fácilmente.

Se está armando un gran escándalo por lo que se puede y no se puede decir sobre el Estado de Israel. Especialmente virulenta es la campaña contra el supuesto "antisemitismo" de Jeremy Corbyn en Gran Bretaña. En realidad, se trata de un intento flagrante de silenciar cualquier crítica a Israel y a sus políticas discriminatorias contra el pueblo palestino. A la luz de todo esto, Francesco Merli examina la nueva ley que discrimina abiertamente a los palestinos que viven en Israel, reduciéndolos oficialmente a la condición de ciudadanos de segunda clase.

Ayer por la noche, las calles de Argelia estallaron de alegría después del anuncio de que el odiado y eterno dictador se retiraba de las elecciones presidenciales programadas para abril. "¡No hay quinto mandato para Buteflika!" era el grito que agrupa a las masas desde hace semanas. Ahora parece que han logrado su objetivo.

El 2 de octubre, Jamal Khashoggi entró en el consulado de Arabia Saudita en Estambul para completar algunos trámites para poder casarse con su prometida turca. Un oficial saudí sonriente lo recibió en la puerta. Nunca volvió a salir. Los funcionarios turcos insisten en que tienen pruebas del interior del consulado saudí que confirman que Khashoggi fue torturado y asesinado allí, su cuerpo descuartizado y eliminado en secreto.