Los acontecimientos se mueven a gran velocidad en el Perú, el día 9 de noviembre fue destituido el hasta entonces presidente Martin Vizcarra; una semana después el nuevo gobierno de Merino ha caído por la presión del movimiento de masas desatado en los últimos días. La crisis en el Estado burgués ha abierto las compuertas de la lucha de clases en las calles y la clase trabajadora y la juventud han derrotado al régimen en esta primera batalla.

Con una mayoría contundente gana el Apruebo, un 78% contra 22% del Rechazo. El plebiscito decide cambiar la constitución de la dictadura. Una victoria que la clase trabajadora celebra y siente como propia. Después de un año de la marcha más grande de Chile, el pueblo ha pasado por muchas cosas. La represión, abusos, muertos y mutilados; también engaños y manipulaciones mediáticas. Y considerando la pandemia, vemos una importante participación récord de 50%. Y esto de cara a una verdadera tormenta electoral en los próximos meses. ¿Qué significa esta victoria?

El 18 de octubre de 2019 se abrió una nueva etapa en el Chile de post-dictadura. El Octubre Rojo chileno había sido anticipado por masivas manifestaciones estudiantiles en 2006 y 2011, que reivindicaban la demanda concreta por una educación pública gratuita y de calidad, pero que ya anidaban en su seno una frustración y descontento mucho más amplios. Las protestas iniciadas a fines del año pasado reflejan el colapso de un sistema capitalista extremo, impuesto a sangre y fuego durante la dictadura de Pinochet, y mantenido a base de amaños, corrupción y represión por los 30 años que siguieron a la caída del régimen.

El Apruebo a una nueva Constitución ganó con un arrollador 78%. También ganó por mayoría amplia que los diputados constituyentes sean elegidos entre la población y no con la participación de los parlamentarios actuales. Los medios corren hoy a saludar la “fiesta de la democracia”, la “victoria de la institucionalidad y contra la violencia”. La clase trabajadora, por su parte, celebra y siente como propia esta victoria ¿Qué sigue ahora?

El siguiente artículo explica la situación en Haití, donde el presidente Jovenel Moïse se precipita hacia una dictadura salvaje. Con el parlamento disuelto en enero, está gobernando por decreto (con el apoyo de los mafiosos capitalistas de Haití y el imperialismo extranjero), asesinando y aterrorizando a todos los que se oponen a su autoridad. ¡Los trabajadores, los jóvenes y los pobres deben organizarse sobre una base de clase para derrocar este sistema putrefacto!

Por favor, lee, comparte y añade la firma de tu organización a esta declaración de solidaridad.

Que Luis Arce era el favorito en las elecciones bolivianas del 18 de octubre pasado nunca fue un misterio. Pero ni las oposiciones, ni la comunidad internacional ni el propio MAS esperaban una victoria de Arce con más votos que Evo, del cual fue ministro de economía.

Pedimos a los activistas y organizaciones de trabajadores y estudiantes de todo el mundo que muestren su solidaridad con la lucha en Haití compartiendo esta declaración, tomando fotos y haciendo sus propias declaraciones en las redes sociales utilizando los hashtags #SolidaritéAvecLaLutteEnHaïti y #ABasLeRégimeMoïse. Para añadir el nombre de su organización a la declaración, por favor contacte con Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo..