Cuando el movimiento nacional de protesta en Irán entra en su cuarta semana, los esfuerzos del régimen por reprimirlo sólo parecen haber tenido el efecto de agitar aún más a las masas y de atraer a nuevas capas. Ahora, se han unido miles de estudiantes y comerciantes de los bazares, así como importantes capas de la clase obrera, a los jóvenes de las calles y de los campus universitarios.

Aunque Lula obtuvo una ventaja sobre Bolsonaro de 6,2 millones de votos en la primera vuelta, la línea política de la campaña de Lula es una receta para la derrota e incluso esa ventaja expresa puede perderse. Publicamos el análisis de la sección brasileña de la Corriente Marxista Internacional.

A finales de julio se anunciaron en Cuba una serie de medidas económicas, entre las cuales se encuentra la apertura del comercio a la inversión extranjera y la introducción de un nuevo tipo de cambio oficial. Para entender tanto el significado de estas medidas como su posible impacto y consecuencias, es necesario entender el contexto de la grave situación económica de la isla.

En medio de la ruina de la vida de millones de ucranianos como consecuencia de la invasión rusa, el parlamento ucraniano ha estado impulsando los recortes más duros a los derechos de los trabajadores en la historia del país.

El movimiento contra el régimen iraní continúa en las calles, a pesar de la fuerte represión de las fuerzas del régimen. Tras extenderse a más de 140 ciudades, pueblos y aldeas de todo el país, lo que empezó como una protesta contra el asesinato de una joven kurda se ha convertido en un poderoso movimiento revolucionario de la juventud contra el régimen en su conjunto. Sin embargo, la pregunta sigue siendo: ¿hacia dónde va el movimiento?

Se suele decir que la gente tiene el gobierno que se merece y esta idea no nos parece correcta. Trotsky lo explicó en su magistral artículo, Clase, Partido y Dirección. Las mismas personas pueden, y ocurre de hecho, tener gobiernos muy diferentes en un espacio de tiempo muy corto.

Ante el descontrol de la inflación, los bancos centrales están subiendo las tasas de interés, provocando una recesión. La clase dominante está cada vez más dividida, a medida que se profundiza la crisis del capitalismo. Solo la revolución socialista puede proporcionar una salida a este callejón sin salida.