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Se cumple un nuevo aniversario del golpe militar reaccionario que derrocó el gobierno de la Unidad Popular de Salvador Allende en Chile, el 11 de setiembre de 1973. El golpe, organizado por la burguesía chilena con la participación, colaboración y aliento de Washington ahogó en sangre el intento de los obreros y campesinos chilenos de liberarse de sus cadenas. Es necesario honrar la memória de nuestros mártires al mismo tiempo que aprendemos las lecciones de las derrotas. Ahora que los jóvenes y trabajadores de Chile protagonizan de nuevo luchas ejemplares que enfrentan el legado del pinochetismo, republicamos el documento "Lecciones de Chile" escrito por Alan Woods en 1979.

Esta semana se cumplen cuarenta años desde que el odiado régimen del Shah fue derrocado por una revolución obrera en Irán. Este artículo fue escrito por Ted Grant el mismo año de 1979. Volvemos a publicarlo porque pensamos que es esencial su lectura para entender cómo fue derribado el Shah y cómo, desgraciadamente, la revolución fue secuestrada por los mulás fundamentalistas.

La contestación social en 1968 no se limitaba a Francia. Se trataba de un movimiento de movilización a escala mundial. Desde Italia a Japón, pasando por los Estados Unidos, México, Alemania, Polonia y Checoslovaquia, la clase obrera y la juventud entraron en acción en una gran cantidad de países.

La Revolución Alemana de noviembre de 1918 implicó a millones de personas, que en su mayoría nunca habían participado en política hasta ese momento. Como en Rusia, la mayoría de los que entraron a la escena política de manera tardía se orientó hacia los partidos que conocían. En Rusia, después de Febrero, el poder pasó a los Mencheviques y a los Social Revolucionarios. En Alemania, las masas empezaron con el Partido Socialdemócrata Alemán (SPD) y, en menor medida, los Socialdemócratas Independientes (el USPD). sólo a través de la experiencia práctica las más amplias masas aprendieron que ni los dirigentes del SPD ni los del USPD podían resolver sus problemas. 

Mayo del 68 fue por encima de todo la mayor huelga general de la historia. Fue una magnífica expresión de las tradiciones revolucionarias de la clase obrera francesa. Todos los que, hoy en día, luchan contra el capitalismo, extraerán valiosas lecciones. ¿Cuáles fueron sus causas? ¿Cuál fue la actitud de los dirigentes de los partidos de la izquierda y de los sindicatos? ¿Por qué el capitalismo no fue derrocado? ¿Por qué las elecciones legislativas de junio de 1968 dieron una amplia mayoría a la derecha?

La revolución de noviembre de 1918 comenzó, como lo hacen todas las revoluciones, por arriba. Toda la superestructura de la monarquía Hohenzollern tembló violentamente cuando el suelo bajo sus pies comenzó a desmoronarse. El antiguo régimen estaba afligido por los temblores sísmicos del cansancio de la guerra, la indigencia creciente y la revolución que se acercaba. Los rumores subterráneos de descontento, violentamente amordazados y reprimidos por la censura militar, finalmente estallaron en la superficie, como el Topo rojo de la revolución del que habló Marx.

Mayo de 1968 fue la mayor huelga general de la historia. Entonces, como ahora, la burguesía y sus apologistas se congratulaban de que las revoluciones y la lucha de clases fueran cosas del pasado. En su mayoría, la izquierda fue tomada completamente por sorpresa, porque habían descartado a la clase obrera europea como una fuerza revolucionaria.