Es un hecho bien conocido que el accidente puede jugar un papel considerable tanto en la historia como en la vida de los individuos. En el transcurso de mi vida he observado muchos accidentes y coincidencias extraordinarias. Pero nunca he experimentado una concatenación de circunstancias tan única e imprevisible como la que estoy a punto de relatar aquí.

La Revolución Alemana de noviembre de 1918 implicó a millones de personas, que en su mayoría nunca habían participado en política hasta ese momento. Como en Rusia, la mayoría de los que entraron a la escena política de manera tardía se orientó hacia los partidos que conocían. En Rusia, después de Febrero, el poder pasó a los Mencheviques y a los Social Revolucionarios. En Alemania, las masas empezaron con el Partido Socialdemócrata Alemán (SPD) y, en menor medida, los Socialdemócratas Independientes (el USPD). sólo a través de la experiencia práctica las más amplias masas aprendieron que ni los dirigentes del SPD ni los del USPD podían resolver sus problemas. 

A la hora de entender el porqué del atraso secular de la comunidad autónoma más poblada del estado español, Andalucía, resulta ilustrativo compararla brevemente con la de región más extensamente industrializada actualmente, Cataluña. Para ello, tenemos que remontarnos en la historia.

El 6 de diciembre se cumplieron 40 años desde que la Constitución española fue aprobada después de décadas de brutal dictadura bajo Franco. Pero como explica Alan Woods (testigo de estos acontecimientos históricos), la llamada Transición a la democracia fue una traición colosal maquinada por los líderes de la clase obrera española, que dejó intactos los pilares principales del antiguo orden reaccionario.

La revolución de noviembre de 1918 comenzó, como lo hacen todas las revoluciones, por arriba. Toda la superestructura de la monarquía Hohenzollern tembló violentamente cuando el suelo bajo sus pies comenzó a desmoronarse. El antiguo régimen estaba afligido por los temblores sísmicos del cansancio de la guerra, la indigencia creciente y la revolución que se acercaba. Los rumores subterráneos de descontento, violentamente amordazados y reprimidos por la censura militar, finalmente estallaron en la superficie, como el Topo rojo de la revolución del que habló Marx.

El régimen del 78 celebra ahora el 40º aniversario de la aprobación de su Constitución en el referéndum del 6 de diciembre de 1978. Dicha Constitución confirmaba la reinstauración de la monarquía borbónica, la impunidad de los crímenes del franquismo y la preservación del aparato del Estado de la dictadura, a cambio del reconocimiento de las libertades democráticas formales.

La historia de la I República y el final del Sexenio Revolucionario: un punto de inflexión en el devenir del Estado español

Se acaban de cumplir 150 años: el 30 de septiembre de 1868 Isabel II cruzó la frontera hacia Francia, huyendo de la revolución desatada en todo el país que abrió un periodo revolucionario de 6 años. En este tercer y último artículo de la saga analizamos los acontecimientos habidos durante la I República, en 1873.