A pesar de todas las dificultades, se celebró en Cuba un seminario internacional sobre León Trotsky convocado por el Instituto de Filosofía y con la participación de la Casa Museo León Trotsky en México. La Corriente Marxista Internacional estuvo presente a través de Centro Carlos Marx y de un mensaje de Alan Woods.

Reproducimos aquí una carta que escribió Harry Whyte (miembro del Partido Comunista británico) a Stalin en mayo de 1934, en la cual planteó la pregunta: ‘‘¿Puede ser considerado un homosexual alguien digno de ser miembro del Partido Comunista?’’. En la primera página de la carta, encontrada en archivos soviéticos, está una nota escrita por Stalin que dice: ‘’Archivar. Un idiota y un degenerado. J Stalin.’’

La Internacional Comunista, creada por los bolcheviques en marzo de 1919, representó, en sus primeros años, una gran escuela para refundar el movimiento obrero mundial sobre las bases del genuino marxismo revolucionario. En sus primeros congresos, debatió y analizó todas las grandes cuestiones de la lucha de clases: la cuestión nacional y colonial, de la mujer, la juventud, los soviets, etc. Pero sin duda, uno de los asuntos claves fueron los sindicatos.

La Revolución rusa fue un hecho de trascendencia mundial. Sus efectos se sintieron más allá de las fronteras del viejo imperio zarista, estremeciendo los rincones más remotos del planeta. De Shanghái a Dublín, de México a Finlandia, la victoria del proletariado ruso dio un fuerte estímulo a la lucha de clases a escala internacional. La Internacional Comunista, o Tercera Internacional, creada en marzo de 1919 a iniciativa de los bolcheviques, transformó las esperanzas despertadas por la victoria del proletariado ruso en organización y programa.

La internacional Comunista dedicó un gran esfuerzo y atención a la lucha por la emancipación de la mujer, poniendo el peso dirigente de esta tarea en la mujer trabajadora. A tal fin dedicó bastante espacio en sus congresos internacionales para abordar este importante trabajo. El eje central de su actuación fue organizar a la mujer trabajadora en los sindicatos y partidos comunistas, la lucha por las reformas más inmediatas y necesarias para mejorar sus condiciones de vida y legales, y vincular la completa emancipación de la mujer con la transformación socialista de la sociedad. Publicamos en este artículo un extracto de las Tesis sobre los métodos y las formas de trabajo de los partidos comunistas entre las mujeres, aprobadas en el III Congreso de la Internacional Comunista (1921), que se pueden leer completas aquí.

Trotsky, una reciente serie de Netflix producida por la televisión estatal rusa, es una escandalosa tergiversación tanto de la vida de Trotsky como de la Revolución de Octubre. Alan Woods y Josh Holroyd responden a este insultante retrato de Trotsky y del legado de los bolcheviques.