Después de 3 meses de huelga, el pasado 6 de agosto los trabajadores de Nissan ratificaron el acuerdo alcanzado el día anterior entre la dirección y los sindicatos. Descrito por los obreros como "una victoria agridulce porque no se ha evitado el cierre", el acuerdo se ha celebrado como un gran éxito por parte de las direcciones sindicales de CCOO y UGT, y en menor medida también por la CGT.

Compañeros de Lucha de Clases y L’Octubre han estado implicados en las movilizaciones de los trabajadores de Nissan contra el cierre de las fábricas. En una de ellas hemos aprovechado para entrevistarles y colaborar en difundir la solidaridad con su lucha.

Las movilizaciones de agricultores exigiendo precios justos para sus productos han puesto a la orden del día la situación en la que se encuentra el campo español. Pero a la difícil situación que pasan miles de pequeños agricultores se suman las pésimas condiciones laborales que viven muchos jornaleros y que se han visto recrudecidas durante el estado de alarma.

Los trabajadores no tienen ninguna responsabilidad por esta crisis capitalista. Mantienen a los empresarios y sus familias en su vida de gran lujo y, además, les dejan beneficios. Los trabajadores crean la riqueza, cosas útiles para la sociedad. Si los empresarios no pueden jugar un papel social útil, cerrando fábricas, los trabajadores deben tomar su control, ocupándolas y exigiendo su nacionalización para reconvertirlas en productoras de bienes de interés social.

Lucha de Clases ha entrevistado a trabajadores del Servicio de Urgencias de Atención Primaria (SUAP) del Servicio Andaluz de Salud (SAS) de Sevilla. Estos trabajadores han estado reclamando medidas de seguridad contra la epidemia de coronavirus.

Desde Càrnies en lluita i COS Osona i Ripollès queremos denunciar el acoso laboral y la represión sindical que está sufriendo la compañera Nadia García Camacho, sindicalista del SAT (Sindicato Andaluz de Trabajadores) en el matadero Procavi de Marchena (Sevilla) por el simple hecho de ejercer sus funciones de defensa de la dignidad a los puestos de trabajo. Represión que es sufrida también por los trabajadores y trabajadoras organizadas con el SAT.