Análisis Político
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Cayo_Lara_marzo11A raíz del debate que está habiendo en las asambleas locales de Asturias y Andalucía, sobre todo en Andalucía, donde la dirección regional de IU está defendiendo entrar a formar gobierno con el PSOE, republicamos este artículo que sacamos en diciembre pasado haciendo balance de los procesos electorales del año pasado, que consideramos de enorme actualidad en lo referente a las conclusiones a las que llega.

Cayo_Lara_marzo11El desenfoque desmesurado hacia el trabajo institucional seguido en los últimos años llevó a una pérdida de contacto de muchos de nuestros cuadros con el trabajo sindical, o a una inconstancia en el trabajo entre la juventud.

En parte, esto último ha cambiado con algunos intentos que se han realizado. En las movilizaciones de Juventud Sin Futuro que antecedieron al estallido del Movimiento 15 de Mayo jugaron un papel muy importante muchos jóvenes de la UJCE y de IU, habiéndose realizado una Conferencia estatal de jóvenes previas a dichas movilizaciones.

Ahora bien, se deben de poner muchos más medios en todas las provincias para continuar este trabajo metódicamente. La juventud es clave para insuflar espíritu y entusiasmo a una organización como la nuestra. En los próximos meses vamos a ver movilizaciones importantes entre los estudiantes y la continuación del Movimiento 15 de mayo. Es necesario editar mucha más propaganda con la que intervenir en estas movilizaciones, editar material político sólido y consistente dando una visión amplia de nuestra alternativa anticapitalista a nivel mundial, sobre la crisis ecológica, el mundo laboral, los precarios, vivienda… Nuestra organización se debe al movimiento y debe de poner sus intereses por debajo de éste, pero eso en absoluto está reñido con realizar un trabajo abierto de afiliación a IU entre la juventud.

El trabajo sindical

El día a día de saber vincular cualquier reivindicación sencilla en una empresa con las más generales, el sentarse con un delegado de empresa para escucharle y ayudarle a plantear sus reivindicaciones, es sencillamente desconocido para una capa demasiado importante de nuestros cuadros.

Frente a la inminente exacerbación de la lucha de clases en nuestro país, la respuesta de la clase trabajadora llegará a los niveles que se han dado en otros países europeos, o los superará incluso, a pesar de los dirigentes sindicales que tenemos. Estudiar los procesos que se han dado en otras coyunturas históricas, o acontecimientos más cercanos incluso como la movilización del pasado otoño en Francia (otoño de 2010); sacar las mejores enseñanzas de las fortalezas y debilidades de los trabajadores griegos en los últimos años…, junto con el papel que puede jugar IU ahí, todo ello no forma parte de los planes de trabajo ni de las circulares públicas que edita nuestra organización ¡Y sin embargo, es ahí donde se van a dirimir las batallas decisivas en los próximos años!

La verdad es que se ha visualizado poco a IU planteando una crítica consistente (y al mismo tiempo compañera, una cosa no está reñida con la otra) ante la nefasta política practicada por las direcciones de UGT y CCOO. El sector crítico de CCOO, en la mayor parte de las zonas, se congeló. Claro que teníamos que haber apoyado a Toxo frente a Fidalgo, pero no para posteriormente arriar nuestras banderas y aguar nuestro discurso. Desgraciadamente, al sector crítico de CCOO no lo conocen siquiera decenas de miles de jóvenes nuevos delegados y sindicalistas que sí estaban en las calles con ganas de luchar el pasado 15 de octubre. Y no solo hay “críticos” en CCOO, también los hay en UGT, CGT, ELA, CIG, LAB, SAT, STE’s… Podemos y debemos llegar a todos ellos, creando en todas las provincias áreas de trabajo sindical.

Como en todo, hay excepciones a esto, pero la mayor parte de las veces se ha debido a la iniciativa individual de determinados cuadros o activistas de la organización, allá donde teníamos una ligazón mayor con el movimiento obrero, no porque hubiera una política activa de la organización en su conjunto.

Cómo luchar por la mayoría de la clase trabajadora.

Desde nuestro punto de vista, las elecciones deben ser solo una parte limitada de lo fundamental del trabajo que realiza IU, al contrario de lo que sucede ahora, pero evidentemente tienen una gran importancia.

La vía de crecimiento más clara, con mucho, para que fortalezcamos IU a todos los niveles está basada en cómo ganarnos a los votantes y simpatizantes socialistas desencantados, de los cuales no hemos recogido ni el 20% en el ámbito electoral.

Siguiendo con esta visión, lo primero que debemos entender es que debemos distinguir entre los dirigentes del PSOE que han realizado una política, en esencia, indistinguible de la del PP, de la base de votantes y simpatizantes socialistas, que recuerdan a Aznar, a Franco, y ven a sus herederos directos dentro del PP.

Muchísimos trabajadores volverán a votar al PSOE en las elecciones andaluzas de la primavera próxima (a pesar de que tengan críticas por la labor desarrollada), porque estarán aterrados de que el PP gane las elecciones en Andalucía, aunque el programa del PSOE, barnizado con algunas gotas de socialdemocracia, no sirva a los trabajadores en esta época de aguda crisis del capitalismo.

Aunque nuestro programa sea más avanzado, los trabajadores no suelen leer el programa de los partidos: sobre todo se basan en su experiencia, en la confianza y garantía prácticas para las que creen que sirve su voto. Votando al PSOE frenan la entrada al poder del PP. Otros incluso miran todavía atrás, hacia un pasado “ideal” en el que los gobiernos de Felipe o de Zapatero traían empleo, algunos avances sociales y subvenciones europeas. Pero ese pasado… no volverá. Necesitan más experiencias, necesitan probarnos más en los hechos a IU y que les demostremos que somos los mejores luchadores en la calle, en su empresa, entre los jóvenes…

Espaa_Rubalcaba_ZP_FelipeEn primer lugar, nuestro discurso (y el lenguaje con el que transmitimos dicho discurso) está destinado, no a lograr el beneplácito de tal o cual dirigente del PSOE, como pasaba no hace mucho en el Parlamento estatal, sino a conectar con su base social histórica, con trabajadores como nosotros. Con ellos queremos dialogar y argumentar nuestras posiciones, queremos explicarles de una manera amistosa cómo sus dirigentes no fueron consecuentes con lo que prometieron, con ese “gobernaré para los más débiles” que dijo ZP en marzo de 2004. Con datos y argumentos, dejaremos en claro que la política que practicaron los dirigentes del PSOE, es la que allanó el camino a la Moncloa de Mariano Rajoy.

Pero ahora los hechos son que es a Rajoy y al PP a quien tenemos ya en la Moncloa “de facto”. Es Rajoy el que va a llevar adelante ataques inmediatamente que van a dejar empequeñecidos a los de Zapatero. En muy poco tiempo, el Gobierno de Rajoy será más odiado que el de Zapatero. De hecho, más adelante, el PSOE se verá obligado a girar hacia la izquierda más tarde o más temprano, aunque solo sea de palabra, sobre todo a partir de que la clase trabajadora se ponga en marcha de una manera continuada para responder a los ataques del PP.

Elecciones en Andalucía después de meses de gobierno del PP

La mejor manera de demostrar que somos consecuentes con la totalidad de los trabajadores como colectivo (incluso con aquellos menos avanzados que votaron PP, que muy tempranamente van comprobar EN SU EXPERIENCIA cómo fueron engañados) es no permitiendo de ningún modo que el PP llegue al poder si depende de nosotros.

La siguiente pregunta es ¿Entraríamos en un gobierno con el PSOE en la Junta de Andalucía? Creemos que sería un error fatal, tanto en la Junta, como en la inmensa mayoría de los ayuntamientos donde se ha hecho: el PSOE ha perdido una autoridad notable y en este contexto no está desarrollando prácticamente en ningún lado, ni siquiera una política tímidamente reformista.

¿Qué plantear entonces?

  1. Nuestro voto no permitirá que el PP llegue al poder.
  2. No vamos a pactar el reparto del poder institucional con la dirección del PSOE, que está practicando una política de recortes.
  3. Plantearemos nuestro programa y lo someteremos a votación, iniciativa tras iniciativa, comprometiendo públicamente al PSOE.
  4. Votaremos las propuestas positivas para la inmensa mayoría que promueva el PSOE y criticaremos desde una posición de independencia cualquier tipo de recorte o política regresiva que realice.
  5. Sobre todo, movilizaremos siempre en los barrios y pueblos ante cada retroceso que plantee el PSOE,  buscando generar la mayor alianza social de las organizaciones barriales, de clase y de izquierdas, apelando de manera amistosa a la base electoral del PSOE a movilizarse con nosotros.

Nuestra organización, si no quiere ser vista como sectaria (o presentada públicamente como tal por los medios de comunicación que no controlamos, que son todos), se debe al conjunto de los trabajadores, defiende una política que busca conectar con el oído medio de los trabajadores, entre otras cosas para generar la tradición de la unidad de la clase trabajadora, que ahora es una cuestión estratégica de vida o muerte, cuando la burguesía va a tratar de destruir todas las conquistas del movimiento obrero.

Por tanto, cuando algunos dirigentes en IU pactan con el PP en pueblos para llegar al poder, obstaculizan el trabajo estratégico necesario que nos puede permitir desde IU entablar un diálogo amistoso con los simpatizantes socialistas (no con sus dirigentes, que pactan cien mil veces más que IU el reparto del poder y todo tipo de iniciativas con la derecha del PP, CiU o PNV), para mejor ganarlos a nuestras ideas. Da igual que el pueblo en el que cometamos semejante error, sea casi una pequeña aldea de 400 habitantes. Tenemos sobradas experiencias de que será magnificado para desprestigiarnos, porque los poderes fácticos no quieren en este país a una organización sólida a la izquierda del PSOE, a cuyos dirigentes hoy por hoy controlan.

Conclusiones

IU_Lara_GarznEl nuevo diputado por Málaga, el compañero Alberto Garzón, exponía algunas reflexiones interesantes en su blog:

“…La gente de izquierdas debemos entender la política institucional y las elecciones como un simple instrumento más, y no como un fin en sí mismo. Por eso debemos seguir trabajando en crear y fortalecer la base social que permita la superación del sistema, y donde las elecciones se convierten en elementos importantes pero secundarios. Sin duda habrá muchísimos obstáculos y no será fácil, pero estoy convencido de que es el camino adecuado para la izquierda.

Porque la izquierda tiene que tener una visión estratégica. Tenemos cuatro y hasta ocho años por delante en los que afrontaremos un empeoramiento de la crisis, resultado de esas políticas de recortes, y un crecimiento espectacular de la frustración social en la calle. La tarea de la izquierda es la de canalizar esa frustración y convertirla en un elemento positivo que lleve a la superación del sistema político, avanzando en una democracia radical y profunda, y del sistema económico, convirtiendo a la economía en esclava de las necesidades humanas. Ese es, en mi opinión, el objetivo que debe marcarse la izquierda”.

Si no revertimos esta situación, donde solo crecemos electoralmente (no en afiliación), tan solo cuando un sector de votantes desencantados con la socialdemocracia que gestiona el poder quiere castigarles (en los 80-90 con Felipe González, y ahora con ZP), nos veremos abocados a ser únicamente un mero aparato electoral que, a la hora de la verdad, no plantea una alternativa consistente al sistema capitalista ¿Ese es el fin de nuestra organización?

Los hechos, tozudos y demostrables empíricamente, son que allí donde acumulamos más poder institucional, el aparato subsiguiente que se consolidó, que hizo del municipalismo o parlamentarismo una doctrina, no sirvió para desarrollar a la organización. Antes al contrario, se convirtió muchas veces en un tapón que ahogó muchas veces casi cualquier iniciativa. En definitiva, tenemos que recuperar la calle, el debate político en nuestras asambleas, la labor de captación y formación, el que se discuta en las agrupaciones del PCE y asambleas de IU cómo trabajar en los barrios, las empresas, los problemas cotidianos del trabajo sindical, el tener una orientación resuelta a la juventud, etc.

Si no resolvemos ese problema que tenemos, IU desaprovechará una oportunidad histórica para consolidarse como una alternativa clara para la clase trabajadora.