El Régimen del 78, sus mercenarios en los medios de comunicación, incluida la TVE pública “progresista”, y en sus partidos, han soltado sus perros de presa de la pluma y de la porra contra la juventud valiente que se rebela contra un sistema corrupto y represor. La clase obrera debe reaccionar. Los casos de Hasel y Linares deben actuar como una grave advertencia.

Las declaraciones de Pablo Iglesias denunciando la “anormalidad democrática” española han provocado la airada reacción de todo el Régimen del 78. Pero Pablo Iglesias ha señalado lo elemental: España es el país del mundo con más artistas presos, los reyes pueden delinquir sin consecuencias penales, hay exiliados y presos políticos, la policía y la prensa son utilizadas para perseguir a oponentes políticos, y la casta judicial escapa a todo control popular.

El pasado curso 2019-2020 fue interrumpido repentinamente con la llegada de la pandemia provocada por la COVID-19 y el subsiguiente confinamiento domiciliario que duró cerca de tres meses. Ante esta situación, tanto profesorado como alumnos se tuvieron que adaptar a un nuevo modelo de docencia y evaluación online, de forma improvisada y, en muchos casos, sin los recursos necesarios para ello.

Finalmente, Pablo Hasel ha sido detenido en la mañana del 16 de febrero por los Mossos d’Esquadra y conducido a la cárcel de Lleida. Desde hoy, Pablo Hasel se suma a la ya larga lista de presos políticos del régimen del 78, poniendo en evidencia una vez más el carácter profundamente antidemocrático y represivo del aparato del Estado español.

La salvaje agresión de dos policías, aparentemente borrachos, a un vecino de Linares y a su hija de 14 años ha provocado una explosión social en la ciudad andaluza. Las imágenes de la brutal paliza, grabadas por varios vecinos, se hicieron virales en poco tiempo y generaron un rumor de indignación en la ciudad y fuera que ha desembocado en la explosión de este fin de semana. Este ambiente social ha obligado a la Policía Nacional a suspender a estos dos elementos y también ha obligado al juez de guardia a enviarlos a prisión.

El día electoral del 14F estuvo marcado por la pandemia del Covid-19 que ha llevado a una abstención récord de 2.475.305 votos y a una baja participación del 53,56%. Pero la pandemia y la crisis general de régimen, que se ha agudizado en estos meses, también ha tenido el efecto de radicalizar a la izquierda al electorado catalán.

Todos hemos visto cómo en Cataluña, durante la campaña electoral, se han producido manifestaciones en repulsa a los mítines de Vox. Obviamente, el partido de Abascal ha denunciado estos hechos como un ataque a la libertad de expresión y se han sumado a esta versión la gran mayoría de partidos del congreso de los diputados, incluso el ministro Alberto Garzón condenaba estos hechos.