¡Convirtamos el 1º de mayo en una jornada de manifestaciones masivas contra la ultraderecha y por las libertades democráticas! - Pablo Iglesias recibió hace unos días una carta con una amenaza de muerte contra él y su familia y cuatro balas. El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y la directora de la Guardia Civil recibieron sobres similares con amenazas y balas. Uno de ellos está firmado: "Guardia Civil. Policía Nacional". Hoy mismo, la ministra Reyes Maroto ha recibido otra carta amenazante. Estas amenazas deben ser tomadas  en serio.

La banca española festeja la crisis económica y las penalidades por las que están pasando millones de trabajadores, anunciando cerca de 19.000 despidos este año y cerrando más de 2.000 sucursales. En 2020, en lo peor de la pandemia, los grandes banqueros se embolsaron decenas de millones de euros en sueldazos, mientras el Estado les avaló con hasta 140.000 millones de euros ante hipotéticos créditos fallidos de las empresas.

Hace unos días, un activista vecinal del distrito Cerro-Amate fue objeto de una agresión verbal: “Muerte a los rojos, maricones, ¡viva España!” acompañado del lanzamiento desde un coche en marcha de una piedra dirigida a la cabeza del compañero, que está públicamente ligado a Interdistritos Barrios Hartos y a los movimientos vecinales y sociales de nuestro distrito.

En la tarde del 7 de abril la ultraderecha de Vox ha consumado su provocación en el barrio obrero de Vallecas. La plana mayor del partido, con Santiago Abascal a la cabeza y acompañada de unas pocas decenas de seguidores, se han posesionado de la Plaza Roja de Vallecas (oficialmente Plaza de la Constitución) rodeados de un intimidatorio cordón policial que los separaba de la multitud de vecinos y antifascistas.

El ministro Escrivá, inspirado por el Ibex35, sigue maniobrando contra el sistema público de pensiones. Si hace unos meses propuso fijar las jubilaciones según la base salarial de los últimos 35 años cotizados, en lugar de los 25 actuales, para reducir las pensiones futuras, ahora propone pagar una cantidad fija a los trabajadores a punto de jubilarse para prolongar su permanencia en el mercado de trabajo.

El pasado lunes 22 de marzo, los trabajadores de Pilkington-Sagunto iniciaron una huelga ante el plan de Jubilaciones presentado por la empresa, en el que se contemplaba la salida de 37 compañeros. Finalmente, tras una declaración de huelga se firmó un preacuerdo con la empresa que retrasaba unos meses sus planes. No hay que fiarse de la empresa y mantener la guardia.