El pasado mes de septiembre los trabajadores de la empresa municipal de transportes de Valencia (EMT) comenzaron unos paros para reclamar el cumplimiento por parte de la dirección del preacuerdo de convenio y el acuerdo de externalizaciones al que se había llegado anteriormente, además de otras demandas a las que se había comprometido la dirección a dar satisfacción, y que no se están cumpliendo.

El Encuentro Estatal por la República, que agrupa a organizaciones de izquierdas y republicanas de todo el Estado, convoca para el día 18 de octubre (salvo en Madrid, que será el 24 de octubre) una jornada de movilización a nivel estatal, con manifestaciones en las capitales de provincia, bajo el lema: “El rey emérito al banquillo. Inviolabilidad no. ¡Viva la República!”.

Los barrios obreros de Sevilla se movilizaron el pasado 3 de octubre convocados por Barrios Hartos, Marea Blanca y Marea Verde. A pesar de las condiciones de cierta prudencia ante la amenaza que supone la nueva oleada de contagios por la pandemia, varios miles de personas, conscientes de la gravedad que ello representa, se movilizaron y alzaron su voz, dando en todo momento muestras del máximo respeto a las medidas de seguridad requeridas.

La irrupción del Covid-19 ha traído como secuelas, aparte de la tragedia sanitaria, la paralización de la economía en todo el mundo, el cierre de fronteras, el colapso del turismo y de los viajes comerciales y de pasajeros. Esta situación está teniendo un especial impacto en la industria aeronáutica.

La pandemia empeora en la capital. Ha vuelto a ser el epicentro del virus no solo en el Estado español sino en toda Europa. Tras muchos vaivenes y tensiones entre los gobiernos central y autonómico, finalmente el gobierno de Ayuso ha decidido acatar la decisión del Ministerio de Sanidad de confinar toda la capital. Ahora, la CGT anuncia una huelga general contra la desastrosa gestión de Ayuso de esta epidemia.

Víctor, nuestro entrevistado, nos ha relatado de primera mano cómo le está afectando la crisis capitalista y sanitaria, también dentro del ámbito familiar, además de sus experiencias laborales previas y durante la pandemia. Vemos reflejada toda la miseria por la que tiene que pasar el pueblo trabajador. También vemos cómo la crisis pone de manifiesto la inefectividad del sistema en su totalidad, y cómo estos círculos de crisis, recesión, paro, ruina y malestar son intrínsecos al propio sistema, como resultado orgánico de sus contradicciones internas.

QUE EL PRESIDENT DE LA GENERALITAT LO ELIJA EL PUEBLO CATALÁN Y NO LA CASTA JUDICIAL DEL RÉGIMEN MONÁRQUICO QUE ESCAPA A TODO CONTROL POPULAR  - Con la inhabilitación efectiva de Quim Torra, el aparato del Estado español vuelve a pisotear desvergonzadamente los derechos democráticos del pueblo catalán. Todos los demócratas en general, y los revolucionarios en particular, tenemos la obligación de posicionarnos contra este ataque.