Como suele ocurrir con todos los problemas sociales y económicos, los voceros del sistema capitalista, sus medios de comunicación y sus políticos están tratando de evadir sus responsabilidades en el cambio climático. Han lanzado una campaña sibilina para tratar de instalar la idea en la opinión pública de que “todos somos culpables”. Así, para esta gente, el problema no está en la contaminación producida por las empresas, sino en que consumimos mucho, que comemos demasiada carne, que volamos demasiado en avión, que utilizamos demasiado el coche para desplazarnos, etc. En suma, el problema es que “vivimos por encima de nuestras posibilidades”. Incluso si tuvieran razón, que no es el caso, es ¡como si la gente corriente tuviera alternativa al modo de vida que nos obliga a llevar el propio sistema capitalista!

Los efectos del cambio climático también tendrán repercusiones muy graves en el Estado español. Se han publicado algunos informes detallados en los últimos meses al respecto. Entre ellos, destacan los difundidos por la organización ecologista Greenpeace a fines de 2018 y el proyecto Open Data Climático, elaborado por la Agencia Española de Meteorología (Aemet)  y el Ministerio para la Transición Ecológica, que recoge algunas evidencias de los impactos del calentamiento global en España en los últimos 40 años.

La nueva película de Joker [bromista, en inglés] reinventa al villano clásico como la víctima de un sistema que abandona a los enfermos mentales y deja a las personas languidecer en una pobreza manufacturada. El capitalismo es mostrado como el auténtico villano de Gotham City.

Coincidiendo con la celebración de la Cumbre del Clima en Madrid, del 2 al 13 de diciembre, Lucha de Clases va a publicar por partes el contenido del documento que produjimos en el mes de septiembre acerca del cambio climático y cómo luchar contra él de manera consistente. Comenzamos esta serie publicando la Introducción y el primer capítulo del documento: Una situación global alarmante.

La lucha contra el cambio climático exige medidas urgentes, en cada país e internacionalmente. Los marxistas rechazamos la idea transmitida por la clase dominante y sus medios de que “todos somos responsables”. No, la responsabilidad del cambio climático y en particular de la emisión de gases de efecto invernadero es de las empresas y corporaciones que saquean el planeta y sus recursos a placer. Por lo tanto, toda lucha consecuente contra el cambio climático debe ser una lucha anticapitalista y socialista.

Dentro de la izquierda y del movimiento ecologista existen personas partidarias del “decrecimiento”. Afirman que la crisis medioambiental está causada o se ve perjudicada por el exceso de producción y el consumo de masas, que agrava la contaminación, agota los recursos del planeta y provoca los desastres medioambientales. Para estas personas, la solución pasa por tanto por el crecimiento cero, a fin de no incrementar los niveles de contaminación; es decir, por hacer permanente el estancamiento económico y las políticas de austeridad en los niveles de vida, como los experimentados en gran medida en los últimos años.

Lucha de Clases acaba de sacar a la calle un nuevo folleto que aborda la cuestión del cambio climático desde una posición marxista y revolucionaria, y donde tratamos los puntos principales: ¿Somos todos culpables del cambio climático? ¿Es compatible una “economía verde” con el capitalismo? ¿Son suficientes y aplicables las medidas suscritas por los gobiernos y organismos internacionales? ¿Hay alternativa a las energías contaminantes? ¿Es posible un nivel elevado de desarrollo económico y social para todos los habitantes del planeta sin devastarlo? ¿Qué papel debe desempeñar la clase trabajadora en la lucha contra el cambio climático? ¿Sería posible el Socialismo sin contaminación ni cambio climático? Lee aquí la Introducción al documento.