Entre enero y noviembre de  2017, 43 mujeres fueron asesinadas por sus parejas o exparejas por el hecho de ser mujeres, por  ser tratadas como seres inferiores por parte de sus asesinos, una violencia ideológica a través de la fuerza, a través del terror: terrorismo machista. De ellas, un 18% habían acudido a las autoridades.

Sólo en lo que llevamos del año 2017, treinta y una mujeres y cinco menores han muerto por la violencia machista, prácticamente una víctima cada cinco días. Sólo en el fin de semana del 26 al 28 de mayo, han sido asesinadas tres mujeres en Madrid y en Murcia. La persistencia de esta lacra y la dejadez del Estado burgués a la hora de atajarla obligan a las organizaciones de la clase trabajadora a ponerse al frente de la lucha contra la violencia machista y a ofrecer una alternativa para acabar con esta lacra, inseparable del sistema de dominación capitalista.

feminismLas mujeres trabajadoras han estado luchando por la igualdad completa en los centros de trabajo, durante más de un siglo. De hecho, un hilo conductor en muchos países a lo largo del siglo XX fue la lucha de la “igualdad salarial por el mismo trabajo”, lo cual significa que un trabajador debería recibir el mismo salario por el mismo tipo de trabajo, independientemente de su sexo. Aún no hemos llegado hasta allí, y con la llegada de la crisis en 2008 las cosas han comenzado a empeorar.

Las ideas del feminismo han encontrado tradicionalmente apoyo en las universidades, y estas ideas están actualmente disfrutando de un aumento de popularidad entre los estudiantes. En un momento en que las ideas del marxismo también están encontrando un eco creciente en el movimiento estudiantil, ¿qué actitud deben tomar los marxistas hacia las diferentes ideas feministas? ¿Hasta qué punto son compatibles estas escuelas de pensamiento? ¿Cuáles son los puntos de discordia entre ellas? Y ¿qué significa llamarse uno mismo "marxista-feminista"?

Este 8 de marzo en Italia no será el mismo que el de otros años. Vivimos en un sistema que ya no es capaz siquiera de garantizar condiciones de vida dignas para la mayoría de la gente y esto se refleja en particular en la terrible situación a la que se enfrentan las mujeres.  En los últimos meses, sin embargo, en docenas de países de todo el mundo hemos visto a cientos de miles de mujeres expresar su ira contra el sistema, y ​​tomar las calles en defensa de sus derechos.