La cuestión del Estado ha sido siempre fundamental para los marxistas, aunque normalmente no ocupa la atención de la clase trabajadora. No es una casualidad. El Estado no tendría ninguna utilidad para la clase dominante si la gente no creyese que se trata de algo imparcial, por encima de los intereses de las clases. Por lo tanto, no les interesa atraer la atención de lo que realmente representa esta institución.

Al calor del auge del movimiento feminista y de las luchas contra la opresión de la mujer, sectores de la izquierda y del propio movimiento feminista han vuelto a rescatar la idea del “salario para el ama de casa” y a calificar el trabajo doméstico realizado por el ama de casa como un trabajo “no remunerado” que se ahorran los capitalistas ¿Cuál es la posición del marxismo sobre esto?

Para poder luchar con éxito contra la opresión de las mujeres, necesitamos una teoría coherente capaz de proporcionarnos un análisis válido y una estrategia y táctica concretas. Sin esto, existe el peligro de que la lucha se limite a un alivio superficial de los síntomas.

La declaración del Estado de Alarma no tiene precedentes en nuestro país, salvo en el breve período de la huelga de controladores aéreos hace 10 años. Es una realidad que esta declaración cuenta en este momento con un apoyo muy importante entre la población. Eso es lógico. La gravedad de la situación y la incertidumbre que lo acompaña hace que la gente se agrupe alrededor de la “autoridad”, como único escudo de defensa confiable que tiene a mano, y en tanto dure esa confianza. Así pues, ¿cuál es la posición de los marxistas sobre esto?

En diciembre de 2006 se aprobó la ley de la Dependencia. Una medida que si bien supuso un paso adelante para la situación de cientos de miles de personas dependientes en todo el Estado Español, después de 14 años vemos como en la práctica esta medida social no sólo no satisface completamente las necesidades de los dependientes sino que enmascara una forma de esclavitud para la mujer.

"¿Qué quiso decir Marx al referirse a las contradicciones del capitalismo?" pregunta Samuel Brittan, el economista de derechas que escribe en el Financial Times. “Básicamente, que el sistema produjo un flujo de bienes y servicios en constante expansión, que una población proletaria empobrecida no podía permitirse comprar. Hace unos 20 años, tras el desmoronamiento del sistema soviético, esto habría parecido anticuado. Pero hoy necesita otra mirada, ante el aumento en la concentración de riqueza e ingresos”.[1]

Para ayudar a conocer las ideas fundamentales de marxismo, y contestar a los mitos más relevantes sobre estas ideas, hemos elaborado una serie de respuestas a las preguntas más frecuentes sobre el socialismo, el comunismo y la revolución. El objetivo es armarnos con los argumentos necesarios para defender con confianza las ideas del marxismo cuando hablamos con otras personas –y, al mismo tiempo, proveernos de las herramientas teóricas necesarias en la lucha por un cambio revolucionario.