Si le preguntas a un posmodeno cuál es la causa de la opresión, te va a contestar algo como: “la opresión es configurada -como señala Lyotard (un buen posmoderno debe siempre citar a un oscuro e intragable gurú que sólo los iniciados han leído)- por una narrativa que impone un discurso hegemónico de dominación del “otro”, de las “minorías”.

La sensibilidad y atención hacia el maltrato animal está adquiriendo una relevancia social creciente, como parte de una revuelta general contra los valores bárbaros que encarna el sistema capitalista. Nosotros comprendemos y compartimos el rechazo a la forma cruel y brutal con que son tratados los animales bajo el capitalismo, un sistema basado en la obtención del máximo beneficio para una minoría, ya sea para la alimentación, el comercio de mascotas o los espectáculos públicos, no importa a qué costo. De entre las llamadas corrientes animalistas, el veganismo está ocupando un interés creciente en los debates de la izquierda en relación a la cuestión del maltrato animal. En este artículo analizaremos las ideas fundamentales del veganismo a la luz de la teoría marxista.

Os lo digo, infelices, jodidos de la vida, vencidos, desollados, siempre empapados de sudor; os lo advierto: Cuando los grandes de este mundo empiezan a amaros es porque van a convertiros en carne de cañón". [Celine]

La vida es hermosa. Que las futuras generaciones la libren de todo mal, opresión y violencia y la disfruten plenamente”. [Testamento de Trotsky] 

El marxismo abarca un campo más amplio que la economía y la política. Abarca todo el panorama del desarrollo de la sociedad humana, del pensamiento y de la naturaleza. En este sentido, el marxismo es una filosofía. Toda filosofía intenta explicar el mundo en que vivimos y las relaciones entre el ser humano y la naturaleza. La filosofía del marxismo representa la síntesis más elaborada del pensamiento humano que se ha alcanzado bajo el capitalismo. El nombre que recibe esta filosofía es el de Materialismo Dialéctico, y es el método de análisis del marxismo para conocer, interpretar y transformar la realidad.

Hace doscientos años, el 5 de mayo de 1818, en la ciudad alemana de Tréveris, nació una de las más grandes figuras de la historia de la humanidad. Doscientos años más tarde, a pesar de todos los furiosos ataques, las distorsiones maliciosas y los rencorosos intentos de socavar su imagen como hombre y pensador, Karl Marx ha consolidado su lugar en la historia como un destacado genio en el ámbito de la teoría.

El pensamiento de Nietzsche representa una paradoja. Por su estilo literario y sus “formas distinguidas”[1], por la riqueza de sus aforismos que se prestan como ninguno a la libre interpretación, se trata de uno de los pensadores más destacados de la historia, uno de los más grandes representantes de las letras alemanas; pero por el hilo conductor de su pensamiento, por el contenido de sus posiciones políticas y filosóficas, se trata de uno de los filósofos más reaccionarios, misóginos[2], cínicos[3] y aristocráticos. El contenido de su filosofía se ha eclipsado bajo el manto del estilo estético que lo sobrepasa.

Para conmemorar el bicentenario del hombre que estableció las bases para un conocimiento científico del pensamiento y de la historia, y del carácter necesario del socialismo, Lucha de Clases, órgano de la Corriente Marxista Internacional en el Estado español, ha decidido publicar esta revista con un contenido que ofrece un panorama amplio y completo del pensamiento marxista.