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La campaña del referéndum ha transformado el panorama político de Escocia. Fue un momento decisivo. Este cambio radical ha enviado ondas de choque a todo el Establishment capitalista británico. A continuación reproducimos un comunicado que fue publicado por primera vez como parte del extra de la publicación de la Corriente Marxista Internacional de Escocia, 'Revolution'.

"Durante todo el período de mi vida activa he sido profesor de Economía de las clases trabajadoras, y mi argumento siempre ha sido que el capitalismo está podrido hasta sus cimientos, y debe dar lugar a una nueva sociedad", explicó John Maclean, el célebre marxista escocés, en un discurso ante el Tribunal Superior de Justicia de Edimburgo, en mayo de 1918.

Muchos estarían de acuerdo con esa afirmación hoy en día, cuando el capitalismo hunde al mundo en una nueva crisis y el Referéndum abre una nueva etapa en Escocia.

Cuando Paul Mason informó sobre Escocia para Channel 4 News, filmó a dos jóvenes chicas de 17 años de edad en la plaza George el día del Referéndum, cubiertas de pegatinas con el Sí, pero sintiéndose deprimidas después del resultado. Él regresó al cabo de tres semanas para pedirles a las chicas sus opiniones. Dijeron que se habían politizado y que nunca cambiarían. Cuando se les preguntó dónde se situaban políticamente, ambas se miraron y respondieron al unísono, "estamos en la extrema izquierda".

Esto no es inusual. Muchas personas, especialmente los jóvenes, no sólo se han politizado sino que están sacando conclusiones revolucionarias. La campaña del referéndum ha transformado el panorama político de Escocia. Fue un momento decisivo. Este cambio radical ha enviado ondas de choque a todo el Establishment capitalista británico.

El voto Sí no fue una expresión de nacionalismo crudo sino un rechazo masivo a la "austeridad británica" y a todo lo que lo representaba. Ha servido para sacar a cientos de miles de trabajadores de sus casas a la actividad política por primera vez. La participación fue la más grande de cualquier elección en la historia británica. Estos desarrollos tienen importantes repercusiones revolucionarias y representan una nueva etapa en la lucha de clases en Escocia y en las islas británicas. Puede ser comparado con el despertar de un gigante dormido.

Bancarrota

Los adversarios capitalistas a la separación y sus sombras de derechas en el Partido Laborista representan un espectáculo lamentable. El Partido Laborista escocés, en una alianza impía, se metió en la cama con los enemigos declarados de la clase obrera. Como resultado, el partido se ha desacreditado en gran parte entre amplias capas. Esto demuestra la total bancarrota del reformismo, que ha abrazado el capitalismo en el mismo momento en que millones se están alejando del sistema con asco. Los trabajadores, correctamente, se sienten traicionados, un sentimiento que no existe sólo en Escocia sino en todas partes.

El Partido Nacionalista Escocés (SNP en sus siglas en inglés) se ha colocado a sí mismo a la izquierda en Escocia en los últimos años, lo cual no era difícil dado el giro a la derecha del Partido Laborista. La elección de Nicola Sturgeon, como líder del SNP reforzará esta impresión. Esta es la razón principal del crecimiento explosivo del partido hasta su estimación actual de 100.000 miembros. Por el contrario, el Partido Laborista escocés tiene sólo 13.000, en su mayoría personas mayores inactivas.

Sin embargo, la idea de que el SNP es fundamentalmente diferente de otros partidos pro-capitalistas se demostrará ser falsa con la experiencia. Enfrentado a una profundización de la crisis, el SNP se verá obligado a introducir medidas de austeridad e infligir profundos recortes en los niveles de vida. Su punto de vista de la "independencia" es bajo el capitalismo, la incorporación de un monarca feudal como jefe del Estado, la libra esterlina y la dominación del Banco de Inglaterra.

Como James Connolly, el gran marxista irlandés explicó, "Se podrá izar la bandera verde sobre el Castillo de Dublín, pero Inglaterra seguirá todavía dominando a través de su capital." No hay solución sobre bases capitalistas.

El mar de fondo político también se ha traducido en el crecimiento del Partido Verde a 6.000 miembros. El Partido Socialista Escocés ha crecido de una pequeña base a unos 2.000-3.000. Se afirma que ha crecido en 2.000 miembros en 72 horas, con agrupaciones brotando en toda Escocia. La Campaña de la Independencia Radical también ha sacado miles de seguidores y ahora se habla de un nuevo Proyecto de Izquierda en Escocia.

El Poder

Este crecimiento de partidos socialistas y radicales representa un cambio cualitativo. Consideramos esto como un avance fundamental y representa una oportunidad histórica para avanzar en las ideas del socialismo y del marxismo como nunca antes.

Creemos que la única solución a los problemas de la sociedad es que la clase obrera tome el poder y acabe con el capitalismo en Escocia y en estas islas.

Hemos discutido la nueva situación y la mejor manera de utilizar nuestras energías en el próximo período con el fin de promover la causa del socialismo. Creemos que el Partido Laborista se ha desacreditado en gran medida ante los ojos de la mayoría de la juventud y de los trabajadores. Como marxistas, no vamos a permanecer al margen del presente realineamiento político en Escocia.

Creemos que la mejor manera de avanzar es la construcción de las fuerzas de la izquierda en Escocia, sobre una base revolucionaria e internacionalista, empezando por el Partido Socialista Escocés.

Por consiguiente, instamos a todos nuestros partidarios en Escocia a unirse a nosotros en esta nueva tarea.

La lucha por una "Escocia socialista independiente" no puede llevarse a cabo de manera aislada, sino que debe estar vinculada a la extensión de la revolución socialista a través de estas islas e internacionalmente. No tenemos nada en común con la idea estalinista del "socialismo en un solo país". El socialismo es internacional o no es nada y está determinado por el carácter internacional del capitalismo.

Nuestra tendencia se mantiene en las ideas de Marx, Engels, Lenin, Trotsky, y Maclean, que son las más relevantes para las tareas de la época actual.

Si la clase obrera llega al poder en Escocia, se enfrentará de inmediato con la contrarrevolución del Estado británico y del capitalismo internacional. La única forma en que puede conseguirse es a través de la unidad revolucionaria con la clase obrera de Inglaterra, Gales e Irlanda, así como de todo el mundo.

Sólo de esta manera, podremos establecer una Federación Socialista de Escocia, Inglaterra, Gales e Irlanda como el primer paso hacia los Estados Unidos Socialistas de Europa y una Federación Socialista Mundial.