Europa
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Luchar contra la austeridad con políticas socialistas

Pleno apoyo a las primeras medidas del gobierno a favor de la clase trabajadora y sectores populares: el restablecimiento del salario mínimo a 751€, el restablecimiento de la negociación colectiva, la paralización de las privatizaciones como las del puerto de El Pireo o la compañía estatal de electricidad, la reinstalación de los trabajadores del sector público despedidos ilegalmente, una paga extra para los jubilados con pensiones más bajas, entre otras

Las primeras medidas anunciadas por el gobierno de Tsipras suponen un cambio radical con las políticas de ataques y austeridad aplicadas por los anteriores gobiernos de la derecha y la socialdemocracia. Todas las medidas más sobresalientes del programa de Syriza –como las mencionadas– estaban contenidas todas en su programa electoral, y ahora deberán pasar por el debate parlamentario para ser finalmente aprobadas.

Al mismo tiempo, Tsipras ha pedido abrir negociaciones para reducir la deuda pública griega a través de una quita “sustancial”.

La prensa burguesa no ha dejado de reflejar cómo han sido recibidas estas medidas por parte de la burguesía griega y europea. La bolsa de Atenas ha caído más de un 6% y decenas de miles de millones de euros han salido del país por la fuga de capitales

Esto plantea en perspectiva las dificultades que tiene ante sí un gobierno de Syriza para asegurar la continuidad de las medidas aprobadas, dar satisfacción a las necesidades populares y terminar con el desempleo, la pobreza y la exclusión.

La primera condición para avanzar por esta senda es romper el acuerdo de gobierno con los demagogos de derechas de ANEL (Griegos Independientes) y proponer la formación de un gobierno en solitario de la izquierda con el KKE (Partido Comunista) que tendría una mayoría absoluta en el parlamento. ANEL buscará en todo momento chantajear a los dirigentes de Syriza para que frene cualquier iniciativa anticapitalista, por eso se debe romper con este partido.

SYRIZA y el KKE podría llevar adelante un programa anti-austeridad, que decrete una moratoria en el pago de la deuda, garantizando sólo el pago a los pequeños acreedores. Pero para resolver el grave problema del fraude fiscal, impedir la fuga de capitales, enfrentarse exitosamente al boicot económico de la oligarquía que pretende crear caos y desorden económico, y devolver la riqueza al pueblo griego; todo esto sólo puede hacerse con la expropiación de la oligarquía y de los banqueros parásitos sin compensación alguna que ya bastante estuvieron robándole al pueblo durante décadas y generaciones.

Lamentablemente, el KKE tiene una posición sectaria hacia SYRIZA y se niega a alcanzar ningún acuerdo. Esta es la justificación que han esgrimido los dirigentes de Syriza para aceptar el ofrecimiento de ANEL, lo cual no está justificado en absoluto.

En estas condiciones, Syriza debe gobernar en solitario, lanzando un audaz programa antiausteridad y socialista que obligue al KKE a apoyarlo, movilizando al mismo tiempo masivamente a los trabajadores y demás sectores populares en la calle, y apelar a la solidaridad de la clase obrera europea para que se movilice activamente contra sus gobiernos y cualquier intento de aislar o declarar la guerra económica al pueblo griego.

Todas las organizaciones obreras, de izquierda y populares del continente deben elevar la voz para anunciar su oposición a cualquier medida de la Unión Europea y del Banco Central Europeo para arrinconar a Grecia, y anunciar su disposición firme de ponerse a disposición de sus hermanos de clase griegos para impulsar toda movilización de lucha que ellos requieran.