Análisis Político
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ENMAREALas expectativas superaron a la realidad. Mientras algunas encuestas, las más optimistas, prognosticaban hasta 20 escaños para En Marea, finalmente fueron 14. Este hecho puede verse explicado por múltiples factores, entre ellos la buena campaña del BNG junto con la moderación del discurso de En Marea que frenaron el crecimiento por la izquierda de ésta.  El BNG sólo perdió un escaño, mientras las encuestas llegaban a darle una única diputada, augurando la más terrible de las debacles para ellos que al final no llegó e imposibilitó un resultado mejor de En Marea.

ENMAREAPor otro lado, es posible apreciar cómo los sectores vacilantes, aquellos que no tenían claro la dirección de su voto, votaron al PSOE; impidiendo una sangría de votos que podría haber sido muy positiva para los intereses de En Marea.

Además, podemos detectar que  En Marea no consigue atrapar porcentajes significativos del voto procedente de la abstención, pero sí del PSOE aunque cabe reiterar que no tanto como era previsto.

Asimismo, esta dispersión del voto de las clases populares, en vez de concentrarse en torno a un único partido, sumado a la injusta distribución de escaños otorgada por la ley electoral provocaron este resultado final. Simplemente con una circunscripción única, manteniendo el mínimo del 5% y la ley D’hondt; el reparto habría sido este:
PP 39, En Marea 15, PSOE 14, BNG 7

La campaña de En Marea

En Marea no consiguió organizar mitines atractivos y además la organización de los mismos fue nefasta, en algunas ocasiones sin contar con publicidad alguna, en la mayoría de ellas sin publicitarlo hasta 24h antes y sin publicarlo en la web. Los mitines en la capital de Galicia no contaron con mucho público por este motivo.

Desde Lucha de Clases señalamos la falta de unidad de las distintas organizaciones que conforman En Marea como principal motivo de este desastre organizativo, y pensamos que es vital para la continuidad del proyecto dotar al mismo de estructuras propias y de articulación democrática para conseguir que esta unidad no sea solo de siglas sino una unidad efectiva que pueda plantar cara al PP en futuros comicios.

Un dato significativo que conviene expresar es el drámatico descenso del voto en Santiago a una candidatura similar como la que ganó las elecciones municipales de 2015, aunque no son comparables en absoluto, pues además de que las dinámicas electorales son distintas en unas elecciones locales que autonómicas el concello de Santiago vivía un especial problema de corrupción en aquel momento, con el encausamiento uno por uno de casi toda la lista de concelleiros del PP en el mismo. En las locales, la fuerza homóloga a En Marea sacó un 34.58% frente a un 33.61% del PP, permitiendo sumar a Compostela a las alcaldías del cambio. Sin embargo, en estos nuevos comicios el resultado fue 20.77% y 46.17% respectivamente en esta misma ciudad.

Victoria del PP

El PP consiguió movilizar a la gente con el discurso del miedo, planteando claramente el mensaje de “O nosotros o el caos”, “O nosotros, o el tripartito”.

Por otro lado, C’s realizó una campaña pésima, con un montón de errores y chapuzas que visibilizan su desprecio por la realidad y la cultura gallega, impidiendo una deseada fragmentación del voto de la derecha.

En cambio, el PP supo emplear un discurso pseudo-galeguista en la línea de Fraga y ocultar sus siglas, sus casos de corrupción y sus esperpénticos valedores (véase Baltar padre e hijo) detrás de la bandera gallega.

El sorpasso de En Marea al PSOE

El sorpasso de En Marea al PSOE fue posibilitado por la coyuntura abierta por Podemos en el marco del estado; pero el factor decisivo fue la trayectoria previa en la formación de un proyecto de unidad popular y la existencia de un espacio a la izquierda del PSOE representado anteriormente por el BNG.

Galicia vuelve a ser vanguardia. Tras sentar anteriormente con AGE el precedente de la unidad popular en el estado español, con resultados muy positivos pese a las dificultades (escasez de presupuesto, cuadros, presencia mediática), las fuerzas del cambio consiguen superar al PSOE, fuerza que hegemonicamente ha copado el papel de la izquierda, en unas elecciones autonómicas.

Esperamos que el ejemplo sea seguido en el resto del estado y que contribuya a la agitación de las capas más avanzadas de la clase trabajadora para seguir remando en la dirección de la unidad de la izquierda.

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