Pagina principal Internacional Europa Elecciones municipales británicas: lecciones para el Laborismo - es hora de luchar

Elecciones municipales británicas: lecciones para el Laborismo - es hora de luchar

ImprimirCorreo electrónico
Bookmark and Share

Los resultados de las elecciones locales de la semana pasada [7 de mayo, NdT] tienen lecciones importantes para el Partido Laborista. No resultó ser la crisis que algunos estaban prediciendo, y todavía están sugiriendo, pero fue sin embargo un mal resultado. Los Conservadores ganaron más de 550 concejales, mientras que el Laborismo perdió más de 330. UKIP (derecha xenófoba) perdió todas menos una de las 140 concejalías que defendía.

LocalElections2017Las proyecciones nacionales sobre el porcentaje de votos basadas en el resultado de las elecciones locales dan un 38% a los Conservadores, un 27% al Laborismo y un 18% a los Liberal-Demócratas, y a UKIP sumergiéndose hasta el 5%.

El Partido Laborista ganó las elecciones a alcaldes en Doncaster, North Tyneside, en las regiones metropolitanas de Liverpool y Manchester, y se mantuvo en las posiciones que se esperaba que perdiera. Sin embargo, no le fue tan bien en Escocia, perdiendo el control de Glasgow, donde fue desplazado a la tercera posición detrás de los Tories (Conservadores). Los Tories incluso recuperaron posiciones en algunas de las partes más desfavorecidas del país, incluyendo Glasgow Shettleston y Ferguslie Park en Paisley.

Otra conmoción se produjo en la elección de la alcaldía de Tees Valley, que abarca Darlington, Hartlepool, Stockton, Middlesbrough, Redcar y Cleveland. Esta era una antigua fortaleza del Laborismo sin un solo consejo Conservador entre las cinco áreas de votación. Aquí, el Tory Ben Houchen venció a Sue Jeffrey, la líder del consejo de Redcar, por 48.578 votos a 46.400. El Partido Laborista sólo podía confortarse con la baja participación del 21 por ciento. Mientras tanto, el Laborismo también perdió en Merthyr, Derbyshire y West Midlands - esta última fue una región que en 2015 votó a favor el Partido Laborista sobre los Tories por un 42% a 33%.

Jeremy Corbyn emitió un comunicado en el que reconoció algunos de los problemas con los que se enfrentó el Partido Laborista: "Los resultados estuvieron variados. Perdimos concejales, pero estamos cerrando la brecha con los Conservadores ". Insistió en que el Partido Laborista aún podría ganar las elecciones generales, aunque admitió que era un  “desafío de una escala histórica".

Mientras los Tories ganaban terreno, la anunciada oleada de los Liberal-Demócratas no se materializó. Al mismo tiempo, UKIP fue aniquilado, perdiendo la mayor parte de su apoyo ante los Conservadores. El ex diputado de UKIP Douglas Carswell, quien desertó de los Conservadores, dijo que esto ha "acabado" con el partido. Arron Banks, el multimillonario que financió UKIP pero dejó el partido, dijo que "está acabado como fuerza electoral".

El factor Brexit

El Brexit fue claramente un factor que influyó en cómo la gente votó. La dura posición pro Brexit de Theresa May y su retórica nacionalista y chovinista han atraído a todos los partidarios del Brexit, dando como resultado la crisis del UKIP. Como comentó el ex líder de SNP, Alex Salmond, los Tories han "eliminado a UKIP convirtiéndose en UKIP".

Al mismo tiempo, con las negociaciones del Brexit destinadas a dominar la política británica durante los próximos dos años, muchos votantes -sobre todo en las zonas de votación que abogan por una salida de la eurozona- están, como era de esperarse, desanimados con un Partido Laborista que no tiene una posición clara o alternativa sobre este tema central. Si el Brexit va a concretarse, muchos razonarán, deberíamos votar por el partido que sabe lo que quiere.

En Escocia, sin embargo, es la cuestión nacional que ahora domina la política, con el SNP, que representa las fuerzas de la independencia, ganando las elecciones de manera convincente. Los Tories, por su parte, se han convertido en los representantes del Unionismo de línea dura. El Partido Laborista, que se opone a un segundo referéndum de independencia, ha sido excluido como consecuencia de la polarización sobre la cuestión nacional. El Laborismo en Escocia ha sido efectivamente marginado como una fuerza política.

Un partido dividido

Entonces, ¿cuáles fueron las razones detrás del pobre comportamiento de los laboristas en las elecciones locales?

La mayor parte de la campaña electoral municipal del Partido Laborista estuvo basada en asuntos locales, con los candidatos deliberadamente dando la espalda a Corbyn y a la dirección nacional. Creían que esta táctica, defendida por el ala derecha del partido, les ayudaría. Pero después de años de recortes a los servicios locales, con concejales laboristas ejecutando las órdenes del gobierno Conservador, ¿hay algún asombro del por qué no había entusiasmo por el Partido Laborista a nivel local? Un supuesto partido anti-austeridad ha estado llevando a cabo la austeridad durante años a nivel local. Los concejales laboristas han tratado de culpar al gobierno central, pero han sido los verdugos de los recortes. Esto es lo que significaban los "valores laboristas".

Además, estos concejales (y ex concejales) no son partidarios de Corbyn, sino que son abrumadoramente de la derecha del partido. Fueron vistos correctamente por muchos como una continuación de la misma vieja mina de oro del pasado, acomodando sus propios nidos mientras que administraban los recortes de los Tories. Es por eso que el Laborismo perdió concejales.

Al mismo tiempo, el Partido Laborista es visto como un partido dividido y en caos, después de dos años de interminables ataques a Corbyn por sus propios diputados. Estos derechistas lo han socavado en todo momento, envueltos en constantes sabotajes e intentos de dar puñaladas por la espalda. Son estos pillos y sinvergüenzas y sus acciones los responsables en última instancia de la mala imagen del Partido Laborista.

Por supuesto, ésta ha sido su intención todo el tiempo - criticar severamente a Corbyn y a los dirigentes de izquierda de su entorno. Ellos esperan la derrota electoral, después de lo cual una vez más tratarán de removerlo.

Elecciones municipales

El revés electoral más significativo fue en West Midlands, donde Andy Street, ex jefe del comisionista John Lewis, ganó estrechamente. Él recibió 238.628 votos, y Siôn Simon del Partido Laborista obtuvo 234.862. Simon, uniéndose al coro anti Corbyn, culpó a los problemas nacionales por su derrota y declaró que los votantes laboristas habían perdido la confianza en el partido debido a la dirección.

En este sentido, Simón sólo continúa la constante diatriba Blairista contra Corbyn que ha seguido desde que el líder laborista fuera elegido por primera vez hace 20 meses, leyendo el mismo guion universal que el resto de la derecha laborista.

Todo se está haciendo con la intención de humillar a Corbyn públicamente. Incluso cuando Corbyn fue a Manchester a una manifestación para celebrar la victoria del Partido Laborista en las elecciones municipales, Andy Burnham se negó a reunirse con él, prefiriendo celebrar con sus amigos en un elegante restaurante. Luego dejó claro que consideraba que su victoria era una victoria personal, nada que ver con Corbyn y el Partido Laborista. Sin embargo, si realmente pensaba así, debería haberse presentado como independiente.

"Este es el amanecer de una nueva era", afirmó Burnham, "no sólo para esta región de la ciudad, sino para la política de nuestro país".

"Ha estado demasiado centrada en Londres durante demasiado tiempo. Las viejas estructuras políticas y partidarias no han cumplido con todas las personas ni con todos los lugares. Han creado esta crisis en la política que estamos viviendo ahora".

De hecho, estas elecciones de la "nueva era" sólo lograron asegurar una participación del 28%, un respaldo apenas resonante para la política del nuevo alcalde. De hecho, esta "crisis de la política" es producto de años de control derechista del Partido Laborista -del que Burnham mismo formaba parte- y de los impactos de la crisis capitalista, a la que Burnham y su pandilla no tienen respuestas. Al igual que Sadiq Jan en Londres, estará ocupado construyendo su propia base de poder en Manchester, y sin duda usando esta posición regional como una plataforma desde la cual atacar a Corbyn y a la dirección nacional en el futuro.

La participación en estas elecciones de alcaldes fue sorprendentemente baja en todos los ámbitos, reflejando la desilusión con semejantes corredores de bolsa de poder regional, que permanecen absolutamente fuera de contacto con la gente común y corriente.

Deshacerse de la cautela

Por supuesto, las elecciones locales son diferentes a las elecciones generales. Para empezar, la participación es mucho menor en las elecciones locales (esta vez fue sólo de alrededor de un 30%).

Sin embargo, como Corbyn mismo admitió, el Laborismo ahora tiene una montaña que subir para las elecciones generales. La única esperanza de éxito es si el partido se une detrás de Corbyn y hace una campaña fuerte basada en un audaz programa socialista.

La tarea sigue siendo, por lo tanto, limpiar el partido de todos los gamberros Blairistas por medio de un retorno al método de la reelección obligatoria de los diputados. El partido necesita ser transformado de arriba a abajo, con los luchadores de clase elegidos democráticamente en todos los niveles para representar los intereses de los trabajadores, los pobres y los jóvenes. Independientemente del resultado de las elecciones generales, si esto no se hace, la quinta columna de carreristas seguirá saboteando al partido para sus propios fines.

A sólo unas semanas, el tiempo se agota para cambiar las cosas. A estas alturas, no hay nada que perder y todo que ganar para Corbyn. El peor resultado sería una derrota ignominiosa sobre la base de una campaña tímida.

En cambio, Corbyn debe ahora deshacerse de la cautela, inspirándose en la campaña de Mélenchon y del movimiento de la "Francia Insumisa", pasar a la ofensiva, y movilizar a cientos de miles de miembros del Partido Laborista sobre la base de políticas radicales y una retórica anti-establishment. Sólo de esta manera podemos derrotar a los Conservadores y - en las palabras de Corbyn mismo - "revocar su sistema fraudulento".

 

Banner