Movimiento Obrero
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Como en otros lugares del Estado, el ambiente los días antes del 19F ha sido eléctrico. El martes 14 de febrero tuvo lugar en el salón de actos del edificio sindical una asamblea de delegados con más de 400 asistentes, algo no visto en años.

En la calle, en los bares, en las redes sociales, en los ambientes sindicales, de la izquierda y del 15M, el tema de conversación era la reforma laboral, su tremenda gravedad y la necesidad de dar una respuesta igual de contundente y lo más unitaria y amplia posible. El resultado fue una manifestación prácticamente sin precedentes en la ciudad, por cuanto las centrales sindicales no habían sacado tanta gente a la calle ni siquiera en las anteriores huelgas desde 1988.

Las 20.000 personas que nos llegamos a juntar en las calles de Granada equivalen a veinte veces los primeros de mayo de los últimos años, y dan una idea de cómo la clase trabajadora percibe la necesidad de movilizarse y luchar contra un Gobierno, una Patronal y una Unión Europea que nos quieren hacer retroceder a los primeros años del capitalismo.

La manifestación estaba convocada para las 11 de la mañana y a las 10:30 el punto de partida de la manifestación, la Fuente de las Batallas (una plaza bastante amplia donde normalmente las manifestaciones terminan en lugar de comenzar) estaba ya a rebosar. La marcha no terminó de salir hasta bien pasadas las 11:30.

Todo lo que se mueve en Granada estaba presente: IU y el PCE, Izquierda Anticapitalista, la Asamblea de parados Parque 28 de Febrero, asociaciones de autónomos. Hubo también una importante representación de organismos públicos en crisis con la amenaza de la privatización y los despidos sobre sus cabezas, especialmente la RTVA y el Patronato de la Alhambra, así como muy especialmente un gran número de activistas del 15 M que entienden la necesidad de la confluencia entre las asambleas ciudadanas y el movimiento obrero. Esta manifestación tuvo una asistencia similar a las que convocó el movimiento 15M en junio y octubre. Resulta evidente que una gran parte de los que participaron en aquellas movilizaciones estuvieron el domingo, respondiendo a la llamada de las organizaciones tradicionales.

Poco antes de la una, la cabecera llegó a la Subdelegación del gobierno mientras la cola estaba todavía por el Banco de España (unos 600 metros). Se le decía a los manifestantes que siguieran adelante, hasta los Jardines del Triunfo, para que pudiera seguir llegando el resto del gentío. Realmente, desde el escenario, los dirigentes sindicales improvisaron hasta tres mítines según iban llegando manifestantes.

Hay que decir que ese día, a la mañana, jugaba el Granada al fútbol como equipo local, y muchos miles fueron al estadio a verlo ¡Pero más gente se manifestó en la calle!

Desde el estrado se hizo un llamamiento a sostener la movilización participando en la manifestación del miércoles 29 de febrero, mientras que desde la calle se cantaba por la Huelga General.

El 29F tiene que ser un paso más en la movilización y tiene que estar dirigido a organizar una huelga general de 24 horas contra la reforma laboral. Como dijo Cayo Lara, hay que convocar la huelga general y tiene que ser para ganarla.