Movimiento Obrero
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Ayer, miércoles 21 de septiembre, 32.000 profesores de enseñanza infantil, primaria y secundaria estábamos convocados a una jornada de huelga en protesta por los recortes aprobados por la Xunta de Galicia el pasado mes de junio.

El seguimiento fue importante, los sindicatos calculan entre un 50 y un 75%, aunque desigual, siendo mayor en las provincias de A Coruña y Pontevedra que en Lugo y Ourense. También fue mayor el seguimiento en Primaria que en Secundaria.

La manifestación celebrada en Santiago tuvo 15.000 asistentes según los convocantes, cifra similar a la registrada el 9 de septiembre, en jornada no lectiva. Los datos parecen concluir que la movilización en Galiza no alcanza el nivel de otras comunidades, en especial de Madrid. Una de las razones que puede explicar esto es la escasa implicación de otros sectores de la comunidad educativa, como las asociaciones de padres, a diferencia de lo ocurrido en Madrid.

En este sentido, no se ha utilizado un instrumento como la Mesa Galega en Defensa do Ensino Público para impulsar la movilización. Ha habido un fallo en la estrategia de los dirigentes sindicales, al ser percibida la protesta de los profesores por amplios sectores como una movilización corporativa que no tiene en cuenta los intereses de los alumnos. El problema es que los sindicatos han restringido demasiado sus reivindicaciones, centrándolas en el tema de la ampliación horaria ("No a la modificación del horario del profesorado", rezaba la pancarta principal).

La cuestión primordial en juego es el deterioro en la calidad de la enseñanza pública que van a traer aparejados los recortes de la Xunta. Para que la movilización tenga éxito es imprescindible contar con el apoyo de todos los sectores implicados, profesores, padres y alumnos, con un programa de movilizaciones que dé pasos hacia delante. En este sentido, el calendario planteado por las centrales sindicales, con dos jornadas de huelga separadas por 6 días (21 y 27) no contribuye a ello.

Existe un amplio descontento entre el profesorado gallego, pero hay sectores que no han participado en las movilizaciones, a pesar de estar en contra de los recortes. De cara al día 27, hay que intentar arrastrar a estos sectores y ampliar el campo de la convocatoria. La CIG, sindicato mayoritario en la enseñanza en Galiza, debe responder especialmente a este reto.