Movimiento Obrero
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piquete-14NMi jornada piquetera se inició a las 5:00 horas de la mañana, en la EMT de Málaga. Al llegar allá,­ pude comprobar que esta huelga iba a ser superior a las anteriores: el número de compañeros en el piquete era más de doble que en otras ocasiones. En este piquete había un nutrido grupo de jóvenes, la mayorí­a de las juventudes comunistas (UJCE), que insuflaron ánimo a todos los allí­ presentes con su combatividad.

piquete-14NLos compañeros allí presentes me informaron del trabajo realizado desde última hora de la noche del 13 de noviembre, cuando más de 500 compañeros se desplazaron a LIMASA (empresa de limpiezas) para asegurar el respeto de los servicios mínimos propuestos por los sindicatos de trabajadores.

Un piquete en Madrid. Foto: josecamo.com

La gran mayoría asistieron posteriormente al piquete del centro nocturno, que pudo comprobar cómo el número de comercios y bares que habían cerrado sus puertas, antes de la llegada del piquete, era muy superior al de las últimas huelgas generales.

También me comentaron los compañeros las incidencias ocurridas en Mercamálaga, donde tan solo pudieron entrar 2 camiones escudados por los antidisturbios, y solo después de emplearse a fondo éstos hasta con disparos de pelotas de goma incluidos (que llevaron a un compañero al hospital) ante la decisión del piquete, motivo por el cual no entró ningún camión más de los poquitos que habían intentado ese día cargar.

Después de la EMT, me desplacé al Parque Tecnológico, donde un grupo de compañeros organizados, de UGT y CCOO, habí­an cortado el acceso a éste. Allí también realizamos el piquete conjuntamente con un grupo de compañeros afiliados a la CGT. A las siete de la mañana, los militantes de IU teníamos la cita en la agrupación centro del PCE, la "Marcelino Camacho", para  tomar un café, reponer fuerzas, e intercambiar impresiones sobre la huelga. De aquí, un grupo de compañeros fueron  a la barriada obrera de la Palmilla para parar un desahucio, que no se llevó a cabo finalmente ante la asistencia de público congregado, más de 300 asistentes. Los compañeros, tras esta pequeña victoria, informaron a los compañeros del Mercadona de la zona sobre su derecho a la huelga, cerrando el  comercio y otros más del barrio.

Otro grupo nos dirigimos al centro de la ciudad, en el piquete del centro, dirigido por la compañera Lola, del sindicato de Comercio y Hostelería de CCOO de Málaga, animando a los comerciantes a unirse a la huelga.

A las 10:00 de la mañana, los trabajadores de la "Marea verde" (educación) y de la "Marea blanca" (sanidad) malagueñas habí­an organizado una concentración en el Edificio Negro, (donde se encuentran las sedes de diferentes delegaciones de la Junta de andalucía), para expresar sus reivindicaciones. Estando en la concentración, algunos compañeros planteamos que debí­amos convertir la concentración en una marcha. Así­ que, tras proponerlo a los presentes, salimos en manifestación, recorriendo el centro de la ciudad. La ya manifestación se animó y se ocupó la Alameda Principal.

En esos momentos la concentración se habí­a convertido en una numerosa manifestación, mucho más numerosa que todos los piquetes que habían habido de madrugada. Un momento especial fue cuando el piquete mencionado antes, del centro, se unió a las marchas verde y blanca: el deseo natural de los trabajadores de unidad, de superar los corporativismo, y las miserias y divisiones particulares  de la división sindical, que a través de la ideología burguesa dominante quiere infectar a la clase trabajadora para dividirla y de esta forma derrotarla, tuvo una clara expresión en el entusiasmo que todo el mundo manifestó al fundirse las dos manifestaciones, con abrazos incluidos. La manifestación se dirigía al SARE. Durante el trayecto, pudimos ver cómo muchos pequeños comercios se habían adherido a la lucha, una diferencia notable con respecto a la anterior huelga general del 29 de marzo, para  luego parar en el gran centro comercial del centro donde está la RENFE, el Vialia , con la certeza de que la huelga era un éxito y que la manifestación de la tarde sería aún más exitosa.

Días después, cuando la derecha y su prensa capitalista arremeten contra el conjunto del movimiento obrero minimizando el impacto de la Huelga general, tenemos que recordar que el 14N salimos unos 6 millones de trabajadores a las calles y que los debates en los centros de trabajo en los días que rodearon a la huelga están homogeneizando y amplificando más aún la posición de la mayoría que luchamos contra los recortes del gobierno.

El movimiento obrero y las organizaciones que lo componen tienen la tarea de soldar y fidelizar la unidad que vimos en las calles el 14N; en los piquetes y manifestaciones; o entre los diferentes sindicatos y los nuevos movimientos (juventud, Marea verde, blanca...).