Pagina principal Internacional América Latina Brasil Brasil: atentado fascista contra la sede de la Izquierda Marxista de Bauru (SP)

Brasil: atentado fascista contra la sede de la Izquierda Marxista de Bauru (SP)

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En la madrugada del primero de mayo un grupo fascista lanzó una provocación intimidatoria a la sede de la Izquierda Marxista en Bauru, en el Estado de San Pablo en Brasil. A continuación la declaración conjunta de Serge Goulart y Roque Ferreira, camaradas dirigentes de la Izquierda Marxista, sección brasileña de la Corriente Marxista Internacional.

En Bauru (Estado de San Pablo), la Izquierda Marxista tiene un local en el centro de la ciudad destinado a reuniones, proyección de películas y encuentros que es utilizado también por movimientos populares, sindicatos, partidos políticos y otros movimientos sociales.

El 1º de Mayo, Día del Trabajador, el Espacio Cultural de la Izquierda Marxista sufrió un ataque de un grupo llamado “anti-antifa”, abreviación de “anti-antifascistas”, por lo tanto fascistas que combaten a los antifascistas. Fueron colocados adhesivos en la fachada con escrito “100% anticomunista” y “Anti-Antifa”, además de folletos dejados por debajo de la puerta con escrito “¿por qué revolución si el Brasil necesita evolución?”. El mismo material fue encontrado pegado en los postes y árboles del Parque Vitoria Regia, en proximidad del palco de la CUT para las celebraciones del 1º de Mayo.

¿Qué es Anti-Antifa?

Anti-Antifa es el nombre que se da un grupo de extrema derecha que hace oposición a los tradicionales grupos antifascistas (de ahí su nombre), estos últimos generalmente constituidos por grupos anarquistas/punk, socialistas etc. En su página web y blog, escritos en pésimo portugués, declaran sus principios y programa, cargados de discriminación, machismo, homofobia y odio tanto contra grupos progresistas y de izquierda como partidos políticos y demás movimiento de izquierda, además de sus blancos históricos como inmigrantes, judíos y negros.

El hecho ocurrió en la madrugada entre el 30 de abril y el 1º de mayo. En Bauru es la primera vez que un grupito como este se manifiesta y aunque existan varios partidos políticos de izquierda con sede propia en la ciudad, el objetivo fue el Espacio Cultural de la Izquierda Marxista y la fiesta del Primero de Mayo, Día del Trabajador, de la CUT.

Como afrontar la cuestión

Algunos pueden tener la tentación de minimizar el hecho: “en fin fueron apenas unos adhesivos y folletos fascistas”. Esta es una forma completamente despolitizada, rasa e ingenua de ver la cuestión. Para pegar algunos adhesivos (y fueron muchos) en la sede de la Izquierda Marxista y en el lugar del acto organizado por la CUT fue necesario reunir gente, discutir políticamente, planear, reunir dinero y trabajo para preparar e imprimir el material, proveer medios de transporte, organizar militantes fascistas moviéndose de noche para dar un aviso intimidatorio a una organización marxista. Esto significa una organización y un esfuerzo para hacerla funcionar. Y la diferencia entre concluir una acción con adhesivos tentando intimidar o concluirla con cinco tiros contra un dirigente de izquierda que salga del local o llegue a su casa tarde en las noches es apenas un cambio de cualidad. Por esto ninguna acción de estas bestias cobardes puede pasar impune.

Todos conocen un paso del poema “En camino con Maiakovski” (falsamente atribuido a Bertold Brecht):

“La primera noche ellos se acercan

y roban una flor

de nuestro jardín.

Y no decimos nada.

La segunda noche, ya no se esconden:

pisan las flores,

matan a nuestro perro,

y no decimos nada.

Hasta que un día,

el más frágil de ellos

entra solito a nuestra casa,

nos roba la luz y,

conociendo nuestro miedo,

nos arranca la voz de la garganta.

Y ya no podemos decir nada.” (Eduardo Alves da Costa, 1936)

Por esto es necesario reaccionar inmediatamente y con seriedad. Nuestra posición sobre la cuestión es la misma de Trotsky sobre el crecimiento del fascismo en la década de los años ’30 en Alemania: “solo se podrá actuar prácticamente con un acuerdo entre las diferentes organizaciones contra el enemigo común. Sin renunciar a su propia independencia ni al derecho de crítica mutua, las organizaciones obreras deben sellar entre ellas un acuerdo para combatir al fascismo. Antes que todo se trata de defender un instrumento fundamental del proletariado: sus organizaciones. Esta tarea es igualmente evidente e inmediata ante los ojos de cualquier obrero organizado, sea cual sea la dirección política general de su organización”. (León Trotsky: “Por un acuerdo de combate de las organizaciones proletarias contra el fascismo”). Es el mismo caso, aunque en proporciones muy diferentes. Pero el método para combatir a esta escoria humana es el mismo.

Para empezar es bien explicar que a diferencia de los años ’30 el fascismo no tiene en ningún lugar del mundo una base social de masa, como la que llegó a tener en Alemania e Italia. Mucho menos en Brasil. Aquí particularmente se trata de pequeños y ridículos grupos sin apoyo de masa que generalmente se enlazan a los medios de represión, como la PM, la policía civil, Policía Federal etc. Durante las manifestaciones de junio de 2013 aparecieron siempre junto a los P2 (PMs infiltrados en las manifestaciones) para provocar. Cuando intentaron, animados por los medio burgueses y al grito de “sin partido y sin bandera”, convocar a actos fascistas, aparecieron 30 en San Pablo y 6 gatos en Rio de Janeiro.

En los años ’30 la base de los fascistas venia de los campesinos desesperados, los profesores, los bancarios, los estudiantes, los desocupados. Hoy estos sectores sociales son inmensos sectores proletarizados que hace mucho se han incorporado a las luchas de la clase trabajadora, siendo muchas veces su vanguardia, extremamente organizados sindical y políticamente. Es la misma diferencia entre las antiguas “profesoras normalistas”, cuyo principal ideal era el matrimonio, y las actuales combativas profesoras y profesores que buscan cambiar el mundo.

Juicio y castigo para los responsables fascistas

La Izquierda Marxista, a través de su consejero en el municipio de Bauru, el ferroviario Roque Ferreira, exige juicio y castigo para el atentado a la sede de la Izquierda Marxista. Este es un ataque a las libertades democráticas y preanuncia un intento de escalada intimidatoria.

Por esto nos dirigimos a todas las organizaciones obreras y democráticas pidiendo solidaridad y, en Bauru, proponiendo la constitución de una Comisión Unitaria de las organizaciones de izquierda, sindicales, democráticas y populares, para exigir que se investiguen y castiguen a los responsables, y para discutir el que hacer frente a la posibilidad de nuevos atentados contra cualquier organización. 

Puedes enviar tu solidaridad escribiendo a: Esquerda Marxista ( Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla ) o a Roque Ferreira ( Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla )