Argentina
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Como era de esperar, el Gobierno Nacional por medio de su cartera laboral y su Ministro, Carlos Tomada, intervino para invalidar las elecciones del jueves 9 de diciembre. Comicios complementarios de las elecciones en las que se votó y fue elegido Pablo Micheli como nuevo jefe sindical de la CTA.

Hubo una serie de denuncias cruzadas entre Yasky y Micheli, que embarraron la cancha disparando lodo de un lado y de otro, por irregularidades en varias provincias: Mendoza, Misiones y Tucumán y en cuarenta mesas. La Junta Electoral, de todas maneras, dio por ganadas las elecciones a P. Micheli.

Un poco de historia

Hugo Yasky y Pablo Micheli acordaron una serie de procedimientos para el desenvolvimiento del acto electoral, a través de la Mesa Ejecutiva que comparten en términos de igualdad, y en el último Congreso Nacional de la Central Obrera. La misma, definió la Junta Electoral y una Comisión Arbitral en caso de anomalías.

Es claro el procedimiento de Hugo Yasky en su desesperación por patear la pelota hacia delante, utilizando todo recurso para este fin, y de esta manera preservar su liderazgo en la CTA.

No solamente por sus impugnaciones al comicio, sino además por su actitud política de desconocimiento de la Junta Electoral y de la Comisión Arbitral en sus definiciones hacia el acto Electoral, borrando con el codo lo acordado con la Lista 1, encabezada por Pablo Micheli.

De todas maneras, consideramos que la declaración radial de Micheli de "irse de la CTA" no ayudó a resolver el conflicto dentro de la Central Obrera, si bien luego se desdijo.

¿Qué hacer?

Es indudable que la CTA se encuentra en un atolladero. Si le sumamos que la propia intervención del Gobierno Nacional a favor de Hugo Yasky, lejos de resolver el conflicto de manera democrática, lo pone más al rojo vivo, precipita una escisión en la misma.

Desde la Corriente Socialista El Militante, siempre defendimos con la palabra, la acción y en nuestros materiales escritos la unidad de clase de la Central, nos oponemos a cualquier actitud de fractura venga de donde venga ya que consideramos como un obstáculo enorme para la clase contenida en la CTA, y en general para los trabajadores, que ven a sus herramientas de lucha romperse, ya que juega como un elemento de atomización para la base y su vanguardia.

Por esto, consideramos que la única manera de salir de este atolladero es convocando a las bases de la Central de Trabajadores Argentinos a un Congreso Extraordinario, con delegados elegidos en asambleas para definir un camino de Unidad de la Central, buscando el acuerdo con el sector de Hugo Yaski o sin él, y militando la base del gremio hacia una perspectiva democrática.

Los delegados al Congreso Extraordinario deben pertenecer a los gremios que agrupados en la CTA, como Cetera, Ate, Judiciales, CoNaDu, etc. y Seccionales sindicales que estén adheridas a la Central.
Creemos que de esta manera se garantiza, por un lado, la participación democrática y el debate para la elección del delegado; y, por otro, se jerarquizan las mejores tradiciones del movimiento obrero para construir democracia y libertad sindical y dirimir los conflictos al interior de nuestras organizaciones.