El brote de Coronavirus en China ha alcanzado un nivel crítico. Según las cifras oficiales, hasta el momento hay 5.997 casos confirmados en todo el país, la gran mayoría de ellos en Wuhan: la capital de la provincia de Hubei. Sin embargo, otras nueve provincias han notificado más de 100 casos confirmados, la mayoría de los cuales se encuentran en las provincias industriales de Zhejiang y Guangdong. La enfermedad se ha propagado más allá de las fronteras de China, desde Tailandia hacia el sur, hasta Australia y los Estados Unidos.

El fin de semana del 23-24 de noviembre, Hong Kong celebró las elecciones -programadas regularmente- al consejo de distrito, en medio de una ola de protestas que ha durado más de medio año tras el proyecto de ley de extradición presentado por la directora ejecutiva Carrie Lam, la gobernadora de Hong Kong. Estas elecciones de bajo interés y baja participación normalmente, se convirtieron en un referéndum efectivo sobre la opinión de las masas de Hong Kong respecto a Pekín a la luz de los recientes acontecimientos. Concluyó con una victoria aplastante para el bloque político anti-Pekín, con la mayor participación desde el regreso de Hong Kong a China. Pero lo que se necesita es un camino claro basado en la lucha de clases.

El movimiento de masas en Hong Kong acaba de ganar su demanda clave: la retirada del odiado proyecto de ley de extradición que le permitiría al gobierno de Beijing la extradición a China continental de cualquier persona sospechosa de criminalidad. Pero ninguna de las otras cuatro reivindicaciones, como la de una investigación independiente sobre la brutalidad policial, se ha conseguido aún.

El Día Nacional de China, que se celebra con motivo del aniversario de la proclamación de la República Popular China por Mao el 1º de octubre, siempre está lleno de pompa y de muestras de fuerza militar. Pero para el 70 aniversario, Xi Jinping se esforzó al máximo. El desfile militar fue el más grande de la historia de China, con nuevos aviones no tripulados supersónicos y misiles nucleares orgullosamente exhibidos. El mensaje fue fuerte y claro: como dijo el propio Xi, "ninguna fuerza puede sacudir el estatus de esta gran nación".

Las medidas draconianas del gobierno de Modi con respecto a Cachemira han provocado una conmoción en toda la región. El 5 de agosto, el estatus de 70 años del disputado Estado indio de Jammu y Cachemira fue revocado por una orden presidencial. El acuerdo constitucional existente también fue revocado repentinamente sin ningún proceso democrático.

La protesta del domingo 8 de septiembre amenaza con llevar el movimiento de Hong Kong en una dirección reaccionaria, abiertamente pro-imperialista estadounidense. Esto es extremadamente peligroso para el movimiento y debe ser rechazado firme e inequívocamente.

En la medida que el gobierno de Hong Kong se mantenía inamovible en sus posiciones, con su Jefa de Gobierno Ejecutiva, Carrie Lam, ausente ante la opinión pública durante días, los llamamientos a favor de una huelga general han resurgido en las últimas semanas. Así, una huelga general organizada espontáneamente ha tenido lugar este lunes 5 de agosto, junto con manifestaciones masivas planificadas en siete distritos.