A pesar de la imagen sonrosada con la que Suecia es presentada por los autodenominados socialistas como Bernie Sanders, después de las últimas elecciones, está claro que la misma inestabilidad y polarización política que ha afectado a otros países ha llegado finalmente a Suecia.

Las masas rusas están soliviantadas por el intento del presidente Vladimir Putin de aumentar la edad de jubilación para los hombres de 60 a 65 años, y para las mujeres de 55 a 63 años en 2034. Además, el IVA se elevaría del 18 al 30 por ciento. La "reforma" tremendamente impopular ha hecho que las calificaciones de aprobación de Putin caigan en picado en 15 puntos porcentuales (de 82% a 67%), y ha provocado grandes manifestaciones en todo el país.

No hace mucho tiempo Alemania era considerada uno de los pocos países con una situación política estable. Al menos en la superficie, con un alto crecimiento económico y una posición dominante dentro de Europa, todo parecía ir bien para la clase dominante alemana. Sin embargo, esta estabilidad se está convirtiendo en su contrario.

En Londres, en la desfavorable fecha del viernes 13 de julio, Donald Trump fue recibido por una de las mayores manifestaciones vistas en el Reino Unido desde los días de la guerra de Irak de 2003: cientos de miles se manifestaron. Los organizadores estimaron medio millón, y la policía 250.000. El enorme tamaño de esta protesta es una indicación del verdadero estado de ánimo de ira y rebelión que existe en la sociedad británica en la actualidad.

El pasado fin de semana llegaron a España casi 2.000 personas desde el mar, la mayoría de ellas en embarcaciones totalmente inadecuadas para las travesías, arriesgando su vida en el proceso. El barco Aquarius fue el caso que generó más eco mediático, después de que Italia rechazara el acceso a su costa y de que el Estado español decidiera acogerlo. De las 629 personas que fueron rescatadas, 123 eran menores de edad, la mayoría viajando solos.

Menos de tres semanas después de que sobreviviera a una inoperante rebelión de sus parlamentarios proeuropeos, Theresa May se ha embarcado en una colisión con el ala dura proBrexit de su partido, provocando la crisis más profunda a la que se ha enfrentado su gobierno desde las elecciones generales del año pasado.

Tres meses después de las elecciones italianas del 4 de marzo, el nuevo gobierno del Movimiento Cinco Estrellas y de la Liga (antes Liga Norte) ha sido juramentado finalmente por el Presidente de la República y se abre una nueva situación donde  estos partidos serán puestos a prueba. Esta experiencia será necesaria para exponer a los ojos de la clase trabajadora italiana su naturaleza real, particularmente del Movimiento Cinco Estrellas y preparar el terreno para una nueva ola de lucha de clases.