El episodio de crisis social del que fuimos testigos durante los últimos días como consecuencia de la caída abrupta del suministro eléctrico en todo el país desde el pasado jueves, ha sido el más severo en los últimos 15 años, desde el paro petrolero y sabotaje patronal que llevó adelante la burguesía nacional junto al imperialismo para derrocar al camarada presidente Hugo Chávez en diciembre de 2002.

En Rusia en febrero de 1917, tras una serie de protestas que llevaron a la abdicación del Zar Nicolás II, se daría paso al gobierno provisional de Gueorgui Lvov y después de Kerenski (militante del Partido Social Revolucionario, de origen campesino, aunque con tendencias liberales). Una de las principales exigencias del pueblo ruso era la retirada de Rusia de la guerra imperialista que había comenzado en 1914.  Para ese momento, Rusia era una nación atrasada con un relativamente bajo nivel de desarrollo económico, mayoritariamente agrícola, y con niveles altos de pobreza extrema causantes de innumerables hambrunas.

"Estáis arriesgando vuestro futuro y vuestras vidas", así se dirigía Trump a los oficiales militares venezolanos en un discurso belicista en Miami el 18 de febrero. “No encontrareis un puerto seguro, ni una salida fácil o escapatoria. Lo perderéis todo", agregó, tal vez frustrado de que hasta el momento no haya habido grietas significativas en las fuerzas armadas venezolanas, un mes después del inicio de la tentativa de golpe de Estado que planea Estados Unidos.

El 23 de febrero vino y se fue. Este fue el día que Estados Unidos y sus títeres locales calificaron como el "Día D", cuando se suponía que la "ayuda humanitaria" ingresaría al país contra la voluntad del malvado Maduro, algo que, como incluso admitió el corresponsal de la BBC, casi nada tenía que ver con la ayuda y mucho que ver con desafiar la autoridad del presidente Maduro.

A pesar de que el golpe imperialista en curso en Venezuela todavía no ha tenido éxito, la impresión que uno tiene es que hay una marcha inexorable hacia adelante en su ejecución, debido principalmente a las fuerzas en el extranjero y no a la propia Venezuela. El siguiente paso en el plan es el uso de la "ayuda humanitaria" como una provocación en la frontera con Colombia.

La Corriente Marxista – Lucha de Clases, Izquierda Unida Venezuela, Revolución o Muerte – Cátedra Che Guevara, El Comité de Fábrica Heroínas de Aragua, El periódico Revolucionario Querella, la Organización Regional de Trabajadores Socialistas de la Salud del Estado Vargas (ORESTSEVA), El Frente Revolucionario 86 Contreras, el Secretario General de SUTRAFOGADE y los Delegados sindicales y de prevención de la empresa ocupada Smurfit Kappa, convocamos al pueblo revolucionario a una concentración en repudio al golpe de estado, la provocación belicista y la desestabilización imperialista.

Los esfuerzos de Washington por destituir al gobierno venezolano, un intento de golpe de estado imperialista, continúan sin pausa. El 26 de enero, los Estados Unidos anunciaron sanciones a PDVSA y confiscaron activos de la compañía petrolera venezolana. Este es un golpe muy serio para la economía y el gobierno de Venezuela. Está claro que la administración de Trump piensa que tiene una ventana de oportunidad y quiere rematar la faena.