Las elecciones de mitad de legislatura de 2018 en Estados Unidos han ido y venido y no ha habido grandes sorpresas. Tanto Demócratas como Republicanos trabajaron para movilizar a millones de personas y abrieron sus billeteras para hacerlo, por un valor de 4.000 millones de dólares. Esto y la polarización de la sociedad provocaron un enorme aumento de la participación, con un récord de 113 millones de votos, y más de 30 millones de votos anticipados, en comparación con los 83 millones que votaron en 2014.

La canciller alemana, Angela Merkel, anunció que se retira de la carrera electoral como líder de la Unión Demócrata Cristiana (CDU), y tampoco será candidata a Canciller [Primera Ministra] en las próximas elecciones parlamentarias alemanas. Esto marca un terremoto político y el fin de una era en la política alemana, ya que Merkel ha sido Canciller desde 2005 y líder de la CDU desde 2001.

 Esta decisión siguió a la fuerte caída de votos experimentada en espacio de dos semanas, tanto por la CDU como por el partido hermanado con la CDU, la Unión Social Cristiana de Baviera (CSU, por sus siglas en alemán) en las recientes elecciones en los estados federales de Baviera y Hesse, hundiéndose en un mínimo histórico, apenas capaces de mantenerse en el poder.

La victoria de Bolsonaro es la demostración del colapso político del régimen de la "Nova República" y del pacto social efectuado con la Constitución de 1988. Es también la demostración del colapso de la "Democracia" para enormes sectores de las masas, además, la mayoría (electores de Bolsonaro, votos blancos, nulos y la abstención) dejó claro que poco le importa "esta democracia", e ignoró los llamamientos de Haddad / PT y otros, para "defender la democracia", que sólo han hecho hasta ahora empeorar sus vidas y ampliar su sufrimiento y la angustia permanentemente.

Recientemente Donald J. Trump ha sido un hombre extremadamente ocupado. Mientras luchaba con todas sus fuerzas para hacer que los Estados Unidos volviera a ser grande de nuevo, se ha visto obligado a luchar en varios frentes diferentes contra fuerzas siniestras que se empeñan en socavarlo, y por lo tanto evitar que EEUU sea grande.

Hace 26 años, tras la caída de la Unión Soviética, los defensores del capitalismo estaban eufóricos. Hablaron de la muerte del socialismo y del comunismo. El liberalismo había triunfado y, por lo tanto, la historia había alcanzado su expresión final bajo la forma de capitalismo. Ese fue el momento en que Yoshihiro Francis Fukuyama pronunció su famosa (o notoria) predicción de que la historia había terminado. Lo que quiso decir con esto fue lo siguiente: ahora que el socialismo (en la forma de la Unión Soviética) había fracasado, el único sistema socioeconómico posible era el capitalismo, o como él y otros preferían describirlo: "la economía de libre mercado”.

El dirigente del Partido Comunista de Venezuela, Luís Fajardo, fue asesinado en la noche del miércoles 31 de octubre, cuando regresaba a casa con su cuñado, Javier Aldana, quien también murió en el ataque. Ambos iban en una motocicleta a las 9 pm cuando recibieron una ráfaga de disparos de un vehículo en marcha. Los dos hombres eran activistas campesinos y militantes comunistas involucrados en la lucha por la reforma agraria en la región del Sur del Lago de Maracaibo y ya habían solicitado protección porque habían recibido amenazas de muerte. 

Bolsonaro ganó la segunda ronda de las elecciones presidenciales con un 55 por ciento de los votos, derrotando a Haddad –el candidato del Partido de los Trabajadores (PT)– quien recibió el 45 por ciento. Cualquier esperanza de un milagro de última hora quedó frustrada. Este resultado es un revés para la clase obrera y los pobres. Necesitamos comprender qué significa esto, qué condujo a esta situación y qué estrategia debe seguir el movimiento obrero con respecto a este gobierno reaccionario.