El domingo 10 de noviembre a las 16:50, el presidente boliviano Evo Morales anunció su renuncia. Fue la culminación de un golpe de estado que se había estado gestando durante algún tiempo. Los actos finales del golpe, este fin de semana, fueron un motín policial, francotiradores disparando contra mineros, un informe de la OEA cuestionando la validez de las elecciones y finalmente el ejército "sugiriendo" que debería renunciar. La Corriente Marxista Internacional nos hemos opuesto a este golpe reaccionario desde el principio, al mismo tiempo que señalábamos cómo se crearon las condiciones para el mismo.

Los anuncios del líder cívico cruceño suponen un salto cualitativo en una dirección claramente golpista. Camacho ha convocado a la toma “pacífica” de las instituciones del Estado, que a estas horas de la noche, ya ha empezado en Santa Cruz, y la extensión de los bloqueos a las fronteras. Pero la sorpresa más grande la ha dado anticipando su participación a una marcha para este martes en la ciudad de La Paz que pretende llegar a la Plaza Murillo a exigir la renuncia de Evo. Es una abierta provocación que todo deja pensar no esté dirigida solo al MAS y al gobierno.

La gran manifestación del 1 de noviembre marca un punto de inflexión para el movimiento argelino Hirak, que se desarrolla desde hace 37 semanas de forma ininterrumpida. El régimen ha decidido convocar elecciones presidenciales el 12 de diciembre, que las masas han rechazado correctamente. La consigna de una huelga general para detener las elecciones y forzar el derrocamiento del régimen está ganando terreno.

"Un fantasma recorre Europa". Con esta famosa frase, los autores del Manifiesto Comunista proclamaron el comienzo de una nueva etapa en la historia de la humanidad. Fue en 1848, un año de agitaciones revolucionarias en Europa. En la actualidad, un fantasma recorre, no sólo Europa, sino el conjunto del globo. Es el fantasma de la revolución mundial.