Marcha obrera “Andalucía en pie” en Málaga

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El Lunes 3 de septiembre comenzó la primera jornada de la MARCHA OBRERA del SAT -de las dos que tuvo- en la provincia de Málaga. Quinta provincia, quinta “marcha protesta” en tierras andaluzas. Las anteriores fueron, respectivamente, en las provincias de Jaén, Córdoba, Cádiz y Granada.

SAT_marcha_mlagaEl lunes, a las 10 horas partimos del municipio malagueño de Casabermeja.

Teniendo en cuenta que entre tal localidad y Colmenar hay unos veintiún kilómetros; y de aquí, al final de esta primera jornada, unos diez más, estos últimos pendiente arriba para subir a los montes, pues hablamos de un total recorrido -a pie, en Málaga, recién salidos de Agosto y a horas de sol incesante- de treinta y un kilómetros. No hace falta decir como acabamos muchas/os de nosotras/os. El que escribe, ¡casi muerto!

La marcha comenzó con una participación de unas trescientas personas y un gran dispositivo de la Guardia Civil. Se nos habilitó el carril derecho dejando el izquierdo para la circulación de vehículos coordinando un sentido y otro de manera intermitente para tales. Con una gran simpatía y aceptación de muchos de los vehículos con los que nos cruzábamos, tocando el claxon al pasar y saludando con el puño sus ocupantes.

Unos dos kilómetros más adelante se incorporó el compañero Juan Manuel Sánchez Gordillo que venía de negociar con la alcaldía de Colmenar, del PP (aunque en minoría frente a toda la izquierda), la posibilidad de hacer un descanso para comer en su plaza, que en un principio se negaron a conceder, por cuestiones bien conocidas por nosotras/os: represión, reducir a la mínima expresión la protesta, el zancadilleo trapero de que son expertos, pero al que final accedieron.

La acogida en Colmenar fue fabulosa, aplausos, ánimos, un pueblo entregado. La plaza del pueblo nos acogió con un dispositivo de seguridad enorme, casi más efectivos que propios manifestantes, allí nos abastecimos. Diego Cañamero dio un pequeño mitin, además de una serie de instrucciones para atravesar los montes con las debidas precauciones para evitar incendios, sobre todo.

Proseguimos la marcha hacia el final. Nos quedaba lo mejor, pendiente arriba y sol encima de nuestras cabezas...

Compañeras/os de Ronda, de Álora, Alameda, Málaga, Marbella, Estepona, un grupo de Asturias, con los que tuve charlas y debates constructivos, venían de todas partes. Una gran organización por parte del sindicato andaluz de trabajadores (SAT), muy buen avituallamiento de agua y comida, todo al milímetro, médico con maletín para primeros auxilios (ampollas, deshidratación, quemaduras, …) ¡Tienen gran experiencia! Estuvimos en muy buenas manos, ¡de verdad!. Ni un desperdicio ni basura en el trayecto, ¡Intachable!

En este último tramo nos seguía un camión de bomberos, por el asunto forestal y el fuego. A este camión le seguían siete 4x4 de la Guardia Civil, estos no sé para qué... ¡O sí!, para gastar combustible con dinero del contribuyente, ahora que está tan en boga cuidar los presupuestos de las/os ciudadanas/os. Se nota que según quien gobierne los presupuestos son más o menos útiles en unos u otros menesteres: para la derecha en la represión y contra la libertad, esa derecha casposa, atrasada, medieval de los que hay unos pocos en esta bonita Andalucía.

En el camino encontramos algunas pintadas en el asfalto del tipo “Viva Franco”, “Gordillo Kabron eres un ladrón”. Parece que a alguien le estaba molestando tal protesta, pero como dijo Don Quijote a su inseparable amigo Sancho, “si los perros ladran la caravana avanza”. ¡Cómo no!, si desde el aire se veía como una anaconda verdiblanca atravesaba los montes de Málaga: la de la libertad, la igualdad y la justicia que en su marcha enternece y fortalece a las masas para, algún día no muy lejano, aplastar y vencer a los parásitos (terratenientes, aristócratas, banqueros, usureros, señoritos, grandes empresarios, …) de esta, nuestra tierra en particular y las del mundo en general, atravesando los Urales, Andes, Montañas Rocosas, Pirineos, Atlas, Gran cordillera Divisoria, ...

Acabamos la marcha a pie, en el Lagar de Torrijos donde descansamos, nos abastecimos y duchamos para al par de horas salir de allí por ciertos miedos, ya que su ubicación (un profundo valle arbolado) era una encerrona en caso de incendio y pudiera darse tal indeseable factor, máxime con la reciente psicosis que arrasó los municipios de Coín, Mijas, entre otros, si añadimos las pintadas fascistas, pues el cóctel estaba servido para decidir irnos a otro lugar, ya motorizado con coches y furgonetas que nos trasladaron unos 7 kilómetros más cerca, hacia la capital penibética.

La última jornada la comenzamos con la adhesión de otras/os compañeras/os que vinieron en autobuses puestos por diferentes organizaciones como IU, en concreto 4 autobuses con trabajadores de los pueblos jornalero malagueños, sobre todo de Humilladero y Alameda, para así completar la marcha hasta Málaga.

El grupo de acciones sorpresas estaba reunido aparte, para fabricar la acción de la jornada. Fue, como vimos después, la entrada en el Banesto de al lado de calle Larios, que acabó cuando se aproximó la manifestación con la detención de 12 compañeras/os, entre ellos Paqui y otros compañeros de la Asociación “La burra Margarita”, con años de luchas reivindicativas a sus espaldas por las pedanías del Valle del Guadalhorse y al sur del Torcal de Antequera.

Después de unos kilómetros, estos ya cuesta abajo, entramos en Málaga con un acogimiento sin igual. A la entrada se unieron los compañeros Antonio Romero, antiguo diputado por Málaga de IU, junto al actual diputado, Alberto Garzón. Aquí un video de los compañeros de El Borge resume parte de lo escrito:

https://www.youtube.com/watch?v=D-v-2bMMJhA&feature=player_embedded

Diego Cañamero al megáfono gritaba: “¡Contra el paro, lucha obrera!”, “que la crisis la paguen los capitalistas”, “¡El pueblo unido jamás será vencido!”,... otras cantadas por los manifestantes como “¡No nos mires, únete!”, “¡A ti que estás mirando, también te están robando!”, “Andalucía entera como Marinaleda”, “¡Ahí está la cueva de Alí Babá!” esta última al paso de sucursales bancarias, y muchas más.

En vídeos colgados en la red podréis ver la desproporcionalidad empleada en medidas de “seguridad”, muchos camiones de policías, ¡De vergüenza! Actitudes de la derecha que nos gobierna que muestran las raíces franquistas que tiene en sus genes, pero no saben que la anaconda de la que hablábamos, la anaconda de la lucha del pueblo, devora al más pesado, lenta e insaciablemente: eso es lo que temen los parásitos de esta sociedad capitalista, y con nuestro dinero ellos se arman hasta los dientes ¡Asombroso como se las arregla el capitalismo! Paradójico que los que nosotros pagamos defiendan y protejan a los que nos roban y nos asaltan ¡Eso sí, legalmente!

Pero lo que todo el mundo ha podido visualizar en el último mes gracias a las acciones del SAT, y de ello han debatido millones en las calles, es que una cosa es la ley y otra la justicia para la inmensa mayoría, para la clase trabajadora.

Sí, la policía es cómplice de los asaltadores legales que nos dominan -ayer lo volví a ver, una vez más, claro- cuando detuvieron a nuestras/os compañeras/os en la sucursal de Alí Babá que lo único que hacían es señalar con el dedo dónde estaba la cueva de los que nos explotan.

Una vez en calle Larios, donde la manifestación alcanzó su máxima asistencia con unos cinco mil compañeros, se hizo una sentada en protesta por las detenciones y su inmediata puesta en libertad.

Diego Cañamero y Alberto Garzón intermediaron en tal asunto. Horas más tarde dejaron en libertad a cinco de ellos para, sobre las 19 horas, a los siete restantes. Los recibimos con un paseíllo en mitad de calle Larios al canto del himno andaluz, aplausos, palmaditas/abrazos en sus espaldas y lemas.

La Casa Invisible, (un centro social, en una casa ocupada en el centro de Málaga) con la colaboración de muchas/os voluntarias/os, entre ellos nuestra querida, veterana e incombustible Carmina Montes se encargó de acoger la marcha obrera para la comida, charla y relax posterior.

Ahora, la marcha, la anaconda obrera, continua serpenteando, esta vez por tierras sevillanas.