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Correspondencia desde Asturias: Asamblea de delegados de juventud de CCOO

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El día 20 de Enero hemos asistido a un acto organizado por CCOO en Gijón para la presentación de la campaña “La resignación no es una opción: lucha” en presencia de Alberto Garzón, diputado de IU por Málaga; Cristina Bermejo, responsable confederal de la juventud; Antonio Pino, secretario para Gijón; Claudio Alejandro González y Daniele Principi, respectivamente de Chile e Italia, además de algo más de 100 asistentes, entre delegados jóvenes de CCOO de distintas empresas y parados.

Cabe destacar de la reunión que realmente los acontecimientos reales, es decir el debate sobre la contratación colectiva entre CCOO-UGT, CEOE y Gobierno, sobrepasaron el simple anuncio de una nueva campaña.

Garzón hizo una intervención pequeña pero concisa. Se habló de las contradicciones de este sistema político y económico, de las injusticias que este genera en el desequilibrio entre el poder de los bancos y el de los estados y de la necesidad de cambiar el marco económico empezando a poner encima de la mesa la cuestión del público como primer recurso para hacer frente a la crisis.

Cuando la palabra pasó a los ponentes de CCOO, empezamos a recibir datos de la crisis, en especial modo entre los jóvenes, y con ello, informaciones sobre las cuestiones fundamentales del acuerdo entre Sindicatos y CEOE. Por otro lado, la situación política asturiana y su inestabilidad expresada por el gobierno de Cascos, nos dejaban claro que cientos de empresas en Asturias corren un serio peligro con el consecuente aumento desmesurado de los ya insoportables números de parados.

Lo que nos queda por reportar es probablemente uno de los elementos más significativos. De las más de diez intervenciones que hubo, todas por parte de delegados, de los que más de uno eran camaradas de IU, todas se centraron sobre la necesidad de poner frente a cualquier tipo de iniciativa del sindicato, la palabra clave fue la de la "movilización". "No hay acuerdo, no hay cambio en las condiciones de trabajo, no hay nada que pueda parar el gobierno y la CEOE que no pase por la movilización". Hubo un delegado que comentó de encontrarse en seria dificultad para contestar a sus compañeros de trabajo que le decían sentirse “asqueados” frente a esta acuerdo y que era difícil interpretar el papel del que traslada los acuerdos de su propio sindicato en su lugar de trabajo.

Como nota de “color” podemos añadir que, gracias a las intervenciones, la asamblea cambió de forma y perspectiva. La resignación no es una palabra representativa de los presentes y la palabra lucha representa una necesidad. Es una pena que en lugar de anunciar la campaña no se haya empezado a construirla con asambleas, ahí donde llegamos.

A varios compañeros que hablaron en este sentido se les aplaudió. Por contra, en la respuesta de la compañera de la dirección, hubo un sector de compañeros significativo que mostraron su desaprobación.

Es evidente que, por lo menos en Asturias, donde los representantes de CCOO en el Comité Confederal no votaron hace un año a favor de la reforma de las pensiones, el sindicato tendrá que tener en cuenta estas voces. No se trata aquí de anunciar que en la organización los delegados están oponiéndose  a las decisiones de la dirección, no es así de fácil. Hay un proceso en acto y hay consciencia de que hay que tener en cuenta a todas las partes del mundo laboral juvenil no sindicalizado, a las movilizaciones sociales que en muchos aspectos nos han superado en cuanto a capacidad de movilización y que la elaboración de una estrategia político sindical alternativa al actual reformismo sin reformas es una perspectiva coherente y real.