La historia de la I República y el final del Sexenio Revolucionario: un punto de inflexión en el devenir del Estado español

Se acaban de cumplir 150 años: el 30 de septiembre de 1868 Isabel II cruzó la frontera hacia Francia, huyendo de la revolución desatada en todo el país que abrió un periodo revolucionario de 6 años. En este tercer y último artículo de la saga analizamos los acontecimientos habidos durante la I República, en 1873.

La insurrección republicana de 1869 y la monarquía de Amadeo I

Publicamos la segunda entrega dedicada a conmemorar la revolución de 1868, "La Gloriosa". En esta segunda parte abordamos el período que va desde la insurrección republicana de otoño de 1869 hasta la víspera de la proclamación de la I República, en febrero de 1873.

El día de hoy se cumplen 150 años de la fundación de la primera internacional. Ese día 28 de septiembre de 1864, en Saint Martin's Hall de Long Acre, Londres [1], se realizó la asamblea inaugural en la que se aprobarían los estatutos y este manifiesto escrito por Marx.

Aniversario de "La Gloriosa" y del comienzo del Sexenio Revolucionario

El 18 de septiembre se cumple el 150º aniversario de una de las grandes gestas populares de nuestra historia: la Revolución de 1868, conocida como “la Gloriosa”, que dio paso a un sexenio revolucionario que vio entrar por primera vez en la escena de una forma generalizada a la clase obrera española. Como explicamos en este artículo, los historiadores convencionales han silenciado sistemáticamente el protagonismo indiscutible de las masas populares y de los trabajadores en este acontecimiento. El régimen y los medios de comunicación burgueses tratarán de que este aniversario pase desapercibido. Una revolución popular que derriba la monarquía borbónica y culmina en una república no es motivo de celebración para la clase dominante y puede inspirar conclusiones similares en la actual etapa de crisis de régimen del capitalismo español. Justamente por eso, estamos obligados a conocer en detalle esta parte de nuestra historia para sacar lecciones para nuestras luchas y aspiraciones presentes.

El 28 de septiembre de 1864, delegados de distintos países se reunieron en St Martin’s Hall de Londres. Era el intento más serio hasta la fecha de unir las capas más avanzadas de la clase obrera a escala internacional. La reunión fue convocada como un acto de solidaridad internacional en respuesta al alzamiento polaco de 1863. [Lee también el Manifiesto Inaugural de la Asociación Internacional de Trabajadores, de Carlos Marx]

La batalla de Waterloo fue el último gran evento que marcó el final de ese gran proceso histórico que se inició en 1789 con la Gran Revolución Francesa. Con la derrota de Napoleón, se apagaron los últimos rescoldos parpadeantes de los fuegos encendidos por la Francia revolucionaria. Un período largo y gris se estableció en Europa como una gruesa capa de polvo sofocante. Las fuerzas de la reacción triunfante parecían firmemente al mando.

1 mayo 1

A medida que millones de trabajadores y jóvenes salen a las calles en todo el mundo, para celebrar el Primero de Mayo como un día de solidaridad de la clase trabajadora internacional, tenemos que reevaluar nuestros objetivos comunes a la luz de una creciente crisis mundial del capitalismo. Escrito originalmente en 2001.