Han pasado 30 años del proceso revolucionario más importante de la historia de El Salvador, donde la clase obrera en alianza con el resto de oprimidos y explotados podrían haber tomado el poder, transformando la sociedad, y haber evitado toda una década de sangrienta guerra civil que dejaría un saldo de 75 mil muertes. El presente artículo de Alan Woods fue escrito hace 28 años y a miles de kilómetros de los acontecimientos pero sorprende por su gran claridad, corrección y vigencia.

Para los marxistas la revolución china fue el segundo gran acontecimiento de la historia humana, sólo después de la revolución bolchevique de 1917. Millones de seres humanos, que hasta ese momento habían sido las bestias de carga del imperialismo, rompieron el yugo humillante del imperialismo y el capitalismo, entrando en el escenario de la historia mundial.

El estudio de la posición de León Trotsky sobre la lucha antiimperialista en América Latina tiene una gran relevancia para la realidad actual de nuestro continente. Concretamente, la teoría de la Revolución Permanente, formulada por Trotsky, dotó al marxismo de la base teórica correcta para comprender en toda su amplitud el carácter de la lucha antiimperialista de las masas trabajadoras en los países ex-coloniales y de capitalismo atrasado.

Hace veinte años, cuando el Muro de Berlín se venía abajo, la burguesía en el occidente estaba eufórica, regocijándose de la "caída del comunismo". Veinte años después las cosas parecen muy diferentes al haber entrado el capitalismo en su crisis más grave desde 1929. Ahora, una mayoría en la antigua Alemania Oriental vota por la izquierda y mira hacia atrás a lo que fue positivo de la economía planificada. Después de rechazar el estalinismo, ahora han podido probar el capitalismo, y han sacado la conclusión de que el socialismo es mejor que el capitalismo.

Hace setenta y cinco años un terremoto sacudió los cimientos del capitalismo británico. Fue la mayor demostración en su historia del poder militante de la clase obrera británica, ésta entró en acción en la huelga general de 1926. Durante nueve días, desde el 3 de mayo, ni una rueda o bombilla funcionó sin el permiso de la clase obrera. En este momento, con este poder, ¿habría sido posible la transformación de la sociedad? ¿Por qué terminó en derrota?