Movimiento Obrero
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Amplio seguimiento de la huelga en la industria

 

Desde  primeras horas de la mañana del 29 J, primero en los polígonos industriales, y después en el centro de las ciudades y pueblos de toda Euskadi, se hacían patentes los efectos de la Huelga general contra la Reforma Laboral lanzada  por los sindicatos nacionalistas (ELA, LAB, STEE-EILAS …), y que también convocaba  con sus propios planteamientos CC.OO y otros sindicatos, como CGT y USO, y de la que únicamente se quedó al margen  la UGT de Euskadi.

En la comunidad de Navarra, donde a diferencia de la comunidad autónoma vasca (CAV), sólo convocaban los sindicatos nacionalistas, la movilización tuvo un menor eco y su repercusión se hizo notar en zonas de influencia abertzale como la Sakana, el Norte de Navarra y  algunos sectores de la industria en Pamplona.

A media mañana y  por la tarde, miles de jóvenes y trabajadores se manifestaban en las calles de Bilbao, Donosti, Pamplona y Vitoria, respondiendo a las diferentes convocatorias   de la “mayoría sindical” (ELA, LAB, STEE-EILAS….), y  a las de  CC.OO.

Se calcula que en respuesta a los llamamientos sindicales salieron a las calles más de 50.000 manifestantes en las distintas movilizaciones, de  las que las más concurridas, con una diferencia abrumadora en el numero de manifestantes, fueron las convocadas por ELA y LAB.

Haciendo  balance de la repercusión que tuvo la huelga  entre los distintos sectores que estaban convocados, todas las organizaciones sindicales  coincidieron en resaltar el importante apoyo logrado en la industria y la construcción, particularmente  en las empresas medianas y grandes, y el respaldo significativo, aunque bastante menor, cosechado entre los trabajadores del sector público y los servicios.

Geográficamente, la  mayor movilización se registró en Guipúzcoa. En Vizcaya, el seguimiento fue bastante amplio, particularmente entre el proletariado industrial  y   esa fue también  la tónica en  Álava,  aunque  con algo menos de incidencia.

Los medios de comunicación escrita de los grandes grupos editoriales afines a la derecha y la patronal,  como El Correo o El País ... , a pesar de su beligerancia activa contra la movilización sindical, tenían que reconocer  en sus titulares  y editoriales  que la huelga, aunque no paralizó Euskadi, sí se hizo notar, y tuvo una importante repercusión en la Industria y en las calles  de todas las grandes ciudades.

Amén de otros datos, el descenso de entre un 31% y un 36% del consumo eléctrico en   toda la CAV durante la jornada del 29-J pone claramente de manifiesto la importante repercusión que tuvo la movilización en  todas las zonas y polígonos industriales de  esta comunidad autónoma.

Por otra parte, las decenas de miles de manifestantes que salieron a las calles,    imprimieron una seria sensación de fuerza a la movilización, poniendo de manifiesto  la activa oposición de amplios sectores de los trabajadores y la juventud contra la ofensiva  anti social, que  en defensa de los intereses del Capital está siendo impulsada  por gobiernos de todo tipo, en Europa y el mundo.

Otro aspecto reseñable, que se constató durante el transcurso de  la movilización, fue el importante  despliegue de la Ertzaintza, y su actitud provocadora y represiva  con un aumento significativo en el  número de huelguistas apaleados y detenidos (entre 12 y 15 ).

Un paso adelante  respecto a la huelga del 21 de Mayo de 2009

En esta ocasión, a diferencia de la convocatoria del 21 de mayo del 2009, o de las más recientes movilizaciones divididas de funcionarios (convocatoria nacionalista del 26 de mayo, y de UGT y CC.OO. el 8 de junio de 2010), aunque  los sindicatos nacionalistas  siguieron con sus planteamientos de excluir de su convocatoria de Huelga a los sindicatos estatales, CC.OO y UGT, el panorama cambió de manera significativa, cuando CC.OO  de Euskadi decidió convocar a los trabajadores a que manifestaran su oposición a la contra reforma laboral del gobierno Zapatero yendo a la huelga el mismo día 29-J, coincidiendo con el llamamiento de ELA y LAB.

De esta forma, con la notable excepción de UGT Euskadi, el 85% del movimiento sindical vasco , estaba llamando a los trabajadores a la lucha en un mismo día  y por un mismo objetivo, el de echar atrás la Reforma Laboral. Aunque las convocatorias   fuesen  separadas, de hecho, todas convergían en una misma fecha.

La gravedad y el carácter global de la crisis y su reflejo en la conciencia de los trabajadores

Uno de los aspectos más significativos que en nuestra opinión ha puesto de manifiesto    esta movilización es el cambio en cuanto a la percepción  que de la gravedad y carácter de la  crisis tienen amplios sectores de la clase trabajadora.

Hace un año aún primaba la idea de que la “Crisis”, con sus efectos de incremento masivo del paro y, en el caso particular de Euskadi (por el peso determinante de la industria), con el aumento exponencial en los ERES (Expedientes de Regulación de Empleo), era algo temporal. Además (como argumentaban los sectores más combativos  de  los delegados  sindicales),   constituía una excusa perfecta para que la Patronal recortara derechos y salarios de los trabajadores y se aprovechase de las ayudas estatales .

Ahora, la abrumadora mayoría de los activistas, y sectores muy amplios de los trabajadores, somos conscientes de que esta crisis es más profunda y seria de lo que se vaticinaba hace un año. En definitiva, sectores más importantes de trabajadores se empiezan a dar cuenta de que nos enfrentamos a  una profunda crisis del capitalismo que afecta en uno u otro grado  a todos los continentes y países del planeta.

Otra idea que empieza a percibirse de manera generalizada por sectores cada vez más amplios de trabajadores es la de que la Patronal, sus representantes,  los organismos multinacionales y los gobiernos de todo el mundo, al grito de que todos tenemos que colaborar y arrimar el hombro,  están proponiendo unánimemente la misma receta a los trabajadores: recortes del gasto social, de nuestros derechos y salarios. En resumen,  pretenden cargar todo  el peso de  la crisis sobre nuestras espaldas.

La  Necesidad  imperiosa de la Unidad de acción obrera  para parar la ofensiva anti social de la burguesía

En el transcurso de las dos semanas que pasaron entre el llamamiento de ELA y LAB y la fecha de la Huelga general, se dieron varios ejemplos muy esclarecedores del ambiente que se empieza a extender  entre sectores  de la clase obrera.

Por un lado, muchos  trabajadores  comprenden que dada  la profundidad, gravedad  y el carácter mundial de la crisis, no va a ser fácil parar este ataque y los que vendrán, y menos aún con una respuesta local o parcial.

Por otro, también son conscientes de que tenemos que responder duramente si queremos parar la ofensiva patronal y, para lograr esto,  es imprescindible  forjar la máxima unidad en la lucha de todos los trabajadores, y por tanto  promover un frente único de las organizaciones obreras.

Como ejemplo significativo de este estado de ánimo tuvimos el caso de las plantas de Laminaciones Arregui o de Moasa (Montajes Aeronáuticos, una de las plantas del grupo Aernnova, antes GAMESA aeronáutica) ambas en Álava, donde  a pesar de la postura de su dirección, también las secciones sindicales de UGT se unieron a la protesta y las respectivas  plantillas participaron mayoritariamente en la huelga.

Otro dato  a reseñar  en este sentido es que en esta ocasión se celebraron bastantes   asambleas  en  fábricas, aunque todavía en la mayoría de los casos éstas aún tenían un carácter consultivo y no decisorio.

Lo que esto indica es que, a pesar del freno que para la lucha sindical representan todavía el  paro masivo y el  estancamiento económico que sigue existiendo ( con  un bajo nivel de actividad en fábricas y talleres), a pesar de las dificultades y las  inevitables derrotas, los trabajadores no van a  permitir que se supriman sin una lucha seria las conquistas y derechos que tanto nos ha costado lograr y, en un momento u otro, van a responder duramente  a los ataques patronales.

 

De esta forma, en base a la dura y amarga escuela de la lucha de clases, impulsados  primero por el ánimo y empuje de la nueva generación de jóvenes obreros, poco a poco  también  entrarán en acción las capas más experimentadas de la clase  y así   se recuperarán las tradiciones de lucha y organización de nuestra clase que  son  un instrumento imprescindible  para poder  plantearnos la tarea de  acabar de raíz con  un Sistema incapaz de  solventar los problemas de la especie humana.