Cuando el sistema capitalista global se enfrenta a la crisis social, económica y medioambiental más grande de su historia, amenazando con conducir a la sociedad humana a la barbarie, no vemos ni rastro de un gran ideal por el qué luchar en la izquierda oficial, ni en la “vieja” ni en la “nueva”. El socialismo no es una “buena idea” ni un ideal romántico. Su necesidad se desprende del desarrollo histórico y de las contradicciones inherentes al sistema capitalista. Pese a mostrarse como un sistema bárbaro e irracional, el capitalismo también ha creado en su seno las bases para construir una sociedad y un sistema de producción alternativos, acordes con las necesidades sociales y culturales del desarrollo humano: el socialismo; y, entre estas bases destaca la clase social que puede y debe abrir una etapa nueva en la historia humana, la clase obrera. De estas ideas hablaremos el miércoles 20 en la UIB.