Movimiento Obrero
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La profundidad de la crisis económica en Euskadi y sus graves secuelas sociales, conforman el pan de cada día en  la vida de cientos de miles de jóvenes y trabajadores vascos. De hecho, tras  más de 4  años desde el  inicio de la crisis, el PIB  vasco  en 2012 (65.261 millones de euros) era inferior en -1,4% al de 2008 (66.179 millones de euros).

El cáncer del paro

El desempleo no ha parado de crecer y según las cifras de la última EPA (Encuesta de población activa) en marzo de 2013, en Euskadi había 164.700 parados, con una tasa de desempleo del 16,28%.

Sin quitar ni un ápice de gravedad al drama que estas cifras representan para miles de familias, ciertamente el índice de desempleo en Euskadi es mucho menor que la media en el Estado español (27,2%) y en el caso concreto de Guipúzcoa (13,27%) supone justo la mitad.

La razón que explica la menor destrucción de empleo en Euskadi, en comparación con el resto del Estado, tiene que ver con  el mayor peso específico del sector industrial en la economía vasca, y dentro de éste del sector exportador.

Sectores productivos

2012

Estado Español

% de la población Ocupada

Euskadi

% de la población ocupada

Agropesquero

4,3%

1%

Industria

13,9%

22,8%

Construcción

6,3%

6%

Servicios

75,4%

70,30%

 

2012 vuelve la recesión

Tras la importante caída de la economía vasca de 2009 (-4,4%) y las  recuperaciones de 2010 y 2011 (1,9% y 2,5%). En 2012 asistimos a una nueva recaída económica (-1,7%).

Durante 2012 los “Concursos de acreedores” se incrementan en un 42,6%, alcanzando la cifra récord de 542 empresas (1,5 diarias), con una plantilla afectada de 4.900 trabajadores. Mientras en el conjunto del Estado los concursos aumentaron en un 32%.

Lo preocupante es que cada vez en más casos, no se plantea  la reducción parcial del número de empleados, sino  el  cierre definitivo de la planta. En este sentido, resulta  significativo  que el empleo que se ha destruido en Euskadi ha sido fundamentalmente empleo fijo. Así, entre principios de 2008 y finales de 2011, perdieron el empleo 28.900 trabajadores con contratos indefinidos, el 77,3% del total de los 37.400 despedidos. Estas cifras contrastan con las del resto del Estado, donde el 74% de los empleos perdidos  eran  temporales.

Cara y Cruz de la Crisis

A finales de 2012, por primera vez en los últimos 36 años de “democracia”, los excedentes Empresariales (46,1% del PIB) superaban a las Rentas Salariales (44,20%) en la distribución de la riqueza  en el conjunto del Estado Español.

En el caso de Euskadi, el trasvase de riqueza desde los trabajadores al capital, ha sido igual de  intenso. Desde 1980 a 2009 según el Eustat (instituto vasco de estadística), los trabajadores pierden un 7,1%, pasando del 57,1% al 50% del PIB autonómico; mientras los capitalistas ganan 5,6% puntos, del 36,1% hasta el 41,7% del PIB.

Lo que estas cifras indican  es que la brecha entre  pobres y ricos se está  ensanchando de  una manera abismal.

En 2011, mientras que  la pobreza severa afectaba en Euskadi a 88.643 personas, el 4,1% de la población, con otro 15 % en serio riesgo de exclusión social y un 20% más con dificultades para llegar a final de mes. El 1% de los vascos, 25.000 personas, acaparaban un patrimonio de 37.502 millones de euros, cifra equiparable al 56,74% del PIB de ese mismo año.

Los recortes del gobierno PNV

2013 comenzaba su andadura en Euskadi con el anuncio por parte del gobierno del lehendakari Urkullu, de que en las cuentas autonómicas de este año era “imprescindible”  un recorte  presupuestario de 1.200  millones de euros (-11,5%).

 Desde entonces, día sí y día también, se suceden los llamamientos en todos los medios locales, para afirmar  con este o aquel matiz, que los ajustes son inevitables y  es necesario “Un Pacto por Euskadi para que entre todos, empresarios y trabajadores, salgamos de esta crisis”.

El patriotismo de la Burguesía vasca

Lo que convenientemente olvidan todos ellos es que:

Como indican todas las encuestas, para el 70% del pueblo trabajador vasco la situación es peor o mucho peor que hace un año, y cada día que pasa cuesta más hacer frente a sus necesidades y a las de sus familias.

 La minoría privilegiada del 1% de capitalistas que no dudan en hacer gala de su amor a Euskadi está ganando más que nunca, y en lugar de contribuir proporcionalmente a sus ingresos para salir de una crisis de la que ellos son directos responsables, reducen sus impuestos y aumentan la evasión fiscal.

Como explicaba el secretario general de ELA-STV, solo con  que  los salarios  recuperasen  lo perdido en los últimos años y los empresarios pagasen la media de impuestos de la Unión Europea (38,4% frente al 31,6% de Euskadi), se generarían unos recursos  anuales de más de 9.000 millones de euros. Si a estos se suman los 2.415 millones de euros que, según cálculos del Gestha (Sindicato de técnicos del Ministerio de Hacienda), se dejan de recaudar anualmente por los 13.560 millones de euros que representa la economía sumergida de Euskadi (20,1% del PIB), habría dinero suficiente para incrementar  en 12.000 euros anuales los ingresos de todas y cada una de las familias trabajadoras vascas.

La convocatoria de Huelga General del 30 de mayo

Los compañeros de la corriente marxista  de IU compartimos las razones que argumentó el compañero Adolfo Txiki Muñoz, responsable de ELA, al anunciar la convocatoria de Huelga General para el 30 de mayo, cuando afirmaba: “Propugnamos que la alternativa del movimiento sindical y social  pasa por la defensa del salario y del empleo y por llevar a cabo una  urgente y profunda reforma Fiscal  para que  paguen más los que más tienen. 

Suscribimos también su denuncia de “que si el gobierno vasco no  lleva a cabo estas medidas no es porque no se pueda realizar otra política, sino porque son rehenes de los intereses del capital y de la patronal”.

La mayoría de  los asalariados estamos sufriendo los efectos de la crisis, y a pocos se nos oculta el negro futuro que se presenta  para nuestros derechos y condiciones de vida.

Somos conscientes de que sólo con la más amplia movilización obrera y popular podremos forzar el cambio de  rumbo que necesitamos el 99% del pueblo.  De hecho, eso es lo que han puesto de manifiesto las 7 huelgas generales celebradas desde 2009 y los centenares de movilizaciones laborales y sociales que se han sucedido.

La cuestión a dilucidar es cómo podemos hacer efectivo ese cambio de rumbo y si  para ello es suficiente con convocatorias de Huelgas de 24 horas como la realizada por los compañeros de ELA  y LAB.

Por supuesto, que frente a la falta de respuesta de las direcciones de UGT y CC.OO los marxistas de IU respaldamos críticamente la convocatoria de huelga  del 30M, pero al mismo tiempo creemos que es vital que en el movimiento sindical, social, y en la izquierda anticapitalista en general, nos planteemos: ¿Qué tipo de movilización necesitamos? ¿Cuáles son los puntos mínimos por los qué luchar? Y ¿Quiénes son nuestros aliados y cómo unir fuerzas? 

Los marxistas de IU creemos que, como ha demostrado la experiencia de lucha particularmente en Grecia, en el actual contexto de ataque global del capital, la demostración de fuerza obrera que significa una nueva  huelga general de 24 e incluso 48 horas, si no se vincula a un plan sostenido de movilización con el  objetivo de lograr un Programa  de Reivindicaciones Mínimas, que recoja las aspiraciones y necesidades populares, puede volverse en su contrario y convertirse en  una muestra de debilidad. Ese es el riesgo que también está implícito aquí en Euskadi donde, tras 8 convocatorias de huelgas generales de 24 horas, si los trabajadores no vislumbran una salida y no  ven unos objetivos claros y un plan de movilización serio para llegar hasta el final, empezarán a dudar.

En este sentido, la idea lanzada por las organizaciones convocantes, de iniciar un amplio debate popular en torno a una carta mínima de derechos sociales, puede ser un buen comienzo para concretar el programa  de reivindicaciones que se necesita.

En Euskadi, como demostró  el masivo seguimiento de la Huelga Unitaria del 29 de marzo, es más necesario que nunca forjar la más amplia Unidad de Acción entre los trabajadores, si realmente queremos parar a la patronal. Desde IU hacemos un llamamiento a todas las Organizaciones Sindicales, sociales y políticas de la izquierda anti capitalista para que esta huelga sirva para conformar un Bloque Político y Social que articule el debate y la respuesta unitaria que necesitamos los trabajadores.