Análisis Político
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El pasado domingo 20 de marzo IU consiguió reunir a más de 10.000 personas venidas de diferentes partes del Estado, con presencia significativa de zonas como Murcia, Valencia…, aunque mejorable en otras zonas donde IU tiene presencia significativa, como Andalucía, para lanzar un grito de ¡Alto! contra las políticas neo-liberales que se están imponiendo a nivel global debido a la crisis del sistema, y que están como primer punto en el orden del día en los despachos de Ferraz y de Génova.

Esta marcha enlaza con la que se produjo en Sevilla el 26 de febrero, que congregó a unos 3.000 manifestantes. En Madrid, la marcha discurrió tranquila y sin incidentes negativos desde la Puerta de Toledo a la Puerta del Sol. Al inicio de la manifestación, tras una convocatoria más bien escasa, y habida cuenta de las informaciones de que se disponìan acerca de autobuses y particulares que habían sido confirmados, se esperaba una asistencia discreta en número, pero con el discurrir de la marcha pudimos ver como numerosos ciudadanos que se topaban con el grueso de manifestantes decidían sumarse.

La entrada en la Puerta del Sol a ritmo de batucada y coreando consignas en contra los recortes laborales, contra la dictadura de los mercados fue lenta y jovial. En la pancarta de cabeza se podía leer: “Contra los recortes, por las pensiones, por el empleo y los derechos sociales”. El discurso del compañero Cayo Lara fue contundente : “No a la corrupción, No a la guerra, No al capitalismo y No a las políticas neo-liberales” y “Sí a la pensión digna, sí a la vivienda digna, si a una salida social y justa de la crisis y sí a la intervención pública en la economía” “Porque el capitalismo es incompatible con la democracia”.

Desde el escenario también se criticó el empeño desmovilizador por parte de los que obstentan los Gobiernos y los medios de comunicación, desmovilización en las calles y en las urnas. A su vez se abogó por una recaudación progresiva de impuestos para aliviar a la gran masa trabajadora de la carga de una crisis cuyos responsables, lejos de pagar su precio, aún consiguen sacar tajada.

El número de desahucios en el Estado español durante 2010 ha batido récords, superando los 118.000 casos según la Agencia Negociadora de Productos Bancarios. La causa, lógicamente, es el aumento del número de desempleados. Los datos oficiales cifran el número de desempleados en aproximadamente 4.600.000 personas, un dato escalofriante sin duda, pero más aún si advertimos que esta cifra no tiene en cuenta a aquellos parados que se han apuntado a algún cursillo del INEM ni a los desempleados “sin papeles” quienes, evidentemente, también son personas. El total quizás sea de 5 o 6 millones de gente sin trabajo, un número difícil de calcular, pero más aún de digerir.

Por lógica aplastante, una de las primeras medidas que debería tomar un Gobierno que de verdad pretenda que sus ciudadanos sufran lo menos posible los rigores de la crisis es promover unas políticas sociales de empleo activo pero ¿En qué beneficia a la creación de empleo el retraso de la edad de jubilación? Otra pregunta interesante sería: después de comprobar cómo los bancos siguen negando el crédito, pese a las enormes inyecciones económicas que se les hicieron (lo cual demuestra que fue un craso error que ha dejado a países enteros en la ruina), ¿Es justo y bienintencionado endurecer las condiciones en las pensiones de jubilación para que sea el ciudadano de a pie el que pague los platos rotos? No cabe duda de que el caso islandés, donde los altos cargos de la banca han sido detenidos o puestos en busca y captura es digno de aplauso.

Se está hablando de una nueva marcha el próximo 15 de Mayo, que será una continuación de la lucha. Sería muy positivo que el máximo de organizaciones que defienden a la clase trabajadora se pusieran de acuerdo para garantizar una convocatoria lo más unitaria y masiva posible (pocos días antes, hubo en Madrid una manifestación de CGT con varios miles de participantes, y no es positivo que haya este tipo de convocatorias separadas). En palabras que el gran poeta Marcos Ana pronunció en esta misma marcha: “Hay que movilizarse porque es la única manera de hacer frente a la situación”.