IU ante una crisis decisiva

Escrito por Miguel Jiménez, miembro del Consejo Municipal de IU-Málaga Miércoles 05 de Noviembre de 2014
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Indiscutiblemente, el compañero Alberto Garzón concita las esperanzas de mucha gente, dentro y fuera de IU, como valor que atesora los principios de la coalición fundada por Julio Anguita. En la reciente entrevista que le realizó la web Cuarto Poder hablaba correctamente del papel de los comunistas a la hora de luchar contra el capitalismo. El compañero afirmó: “...IU tiene que abandonar la institucionalización. Tiene que ser menos maquinaria electoral y más maquinaría social. Es difícil...”.

Es muy difícil. Días después, la dirección de IU en Andalucía refrendó unos nuevos presupuestos que avalan el despido de miles de trabajadores y el ajuste del gasto público siguiendo las directrices del gobierno del PP. Esto es lo que separa irremediablemente a IU de los miles de mejores luchadores que han brotado en Andalucía en los sindicatos y movimientos sociales en los tres últimos años.

Diego Cañamero afirmó que “La CUT debería de hacer una convocatoria abierta a las bases de IU y plantear la convocatoria de un Referéndum y valorar los dos años del pacto de gobierno con los corruptos del PSOE en Andalucía. Caso de que la dirección no acepte. La CUT debe de abandonar inmediatamente la coalición”.

Después de muchos llamamientos de Cañamero y otros líderes de la izquierda de IU, esto es un llamamiento urgente a que el compañero Garzón se separe dentro de IU del aparato que le rodea y pegue un puñetazo en la mesa. La base social en la que puede apoyarse el compañero Garzón para combatir al aparato que domina IU es cada vez más exigua, centenares de los mejores delegados sindicales y activistas de los movimientos sociales han abandonado IU los últimos meses ante el tirón de PODEMOS. Muchos centenares más, que no son militantes de la CUT andaluza, lo harán si ésta lleva a cabo su ruptura. IU seguiría perdiendo así lo mejor del riego sanguíneo que la une al movimiento vivo de las masas, dejando una herida abierta que amenazaría con dejarla exangüe.

La crisis de IU es federal. En el caso de Extremadura, la mayoría de la dirección regional está sosteniendo un pacto de hecho para permitir gobernar al PP, circunstancia que vamos a pagar: la última encuesta publicada revelaba cómo IU perdía en la región sus 3 diputados y PODEMOS ganaba 9.

Lo mismo ocurre con el escándalo de Bankia, que puede extenderse a otras Cajas donde participaron consejeros de IU. Los responsables políticos no son sólo Antero Ruíz, Ángel Pérez, u otros representantes del aparato regional de IU. Igual que en Extremadura, hubo un negligente “dejar hacer” por parte de la dirección federal, porque el pactar con los partido burgueses para financiar así la organización y “tocar poder” ha sido el modo de actuar de IU en prácticamente todos los sitios que ha podido.

Es por eso que muchos luchadores nos ven como “parte del sistema”.

Esta situación no se resuelve con unas pocas expulsiones. La izquierda de IU, con Alberto Garzón a la cabeza, debe dar una batalla definitiva y exigir una asamblea extraordinaria para elegir una nueva dirección que rompa de una vez con toda atadura al establishment y dé un pronunciado giro a la izquierda. Eso galvanizaría a los militantes y simpatizantes que ahora miran a PODEMOS y le daría cierto crédito. Con el compañero Garzón, de la mano de Diego Cañamero y otros, como Marina Albiol o José Couso, IU sí volvería a ser creíble como fuerza que pueda significarse por la lucha anticapitalista. De no hacerlo, se profundizará el escepticismo general hacia IU.

A los militantes luchadores que restamos en IU no nos puede valer ver acríticamente cómo el tronco de nuestra organización queda reducido a cenizas.

Los compañeros de Lucha de Clases que militamos en IU no tenemos un compromiso con las siglas, sino con la clase obrera y demás sectores populares explotados, y con el socialismo. En estas condiciones, de no producirse un cambio drástico inmediato en IU, en las líneas de lo que proponemos, reorientaremos nuestros esfuerzos y nuestra participación allá donde se estén expresando y orientando los sectores más activos y dinámicos del movimiento obrero y de los movimientos sociales, que son quienes están llamados a protagonizar la transformación socialista de la sociedad por la que luchamos.