Asamblea regional de IU Andalucía:

Escrito por Miguel Jiménez - Coordinador Asamblea IU Puerto de la Torre/Teatinos (Málaga) Lunes 20 de Mayo de 2013
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El eje de nuestra acción política debe estar en la calle luchando por un programa socialista

 

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Frente a los continuos recortes sociales y contrarreformas practicados por el gobierno central del PP, es un hecho que muchos trabajadores contemplan con expectativas determinados posicionamientos políticos impulsados por IU desde el gobierno de la Junta de Andalucía. Es el caso del decreto de vivienda aprobado hace dos meses; de las medidas contra la exclusión social (para facilitar tres comidas diarias a más de 70.000 niños, o mantener contratos que se pierden en asistencia social...); o la anunciada creación del Banco andaluz de tierras para entregar en usufructo varias miles de hectáreas de tierras públicas a jornaleros en paro.

Estas medidas y promesas, buena parte de las cuales no concretan su financiación, son positivas si finalmente se pueden llevar a efecto. Dicho esto, son medidas bastante parciales y tenemos que volver a la realidad lacerante que azota globalmente a la clase trabajadora.

Estas medidas benefician a un número limitado de personas que sufren los mayores rigores de la crisis capitalista, y dejan fuera a muchas decenas de miles en situación similar. Sin los recursos y palancas económicas clave en manos de la Junta, como la gran propiedad agraria e industrial y los bancos, es imposible resolver estos problemas de manera integral.

En esta situación, nuestros socios de coalición, Griñán y Rubalcaba, amenazan con dejarnos públicamente en evidencia ante el Pacto de Estado que demandan al PP. No olvidemos que Griñán aceptó el cambio constitucional exprés de septiembre de 2011 para que la prioridad económica nº 1 del gobierno fuera el pago de la deuda, o que hace apenas semanas él fue quien tomó la iniciativa de ofrecer 4 pactos de Estado al PP para salir de la crisis económica. Toda la experiencia nos dice que este tipo de pactos conducen a mantener y profundizar las políticas de ajuste contra la clase trabajadora.

Por eso es muy preocupante el artículo de opinión, publicado en el diario Sur, de un destacado dirigente de IU en Andalucía (Pedro Moreno Brenes, último candidato a la alcaldía malagueña) en el que abogaba por la reedición de los Pactos de la Moncloa, y porque los diferentes partidos políticos se olvidasen de sus programas, “hasta que España saliese de la crisis económica”. Sería deseable que la dirección andaluza se pronunciara claramente contra esta posición del compañero Brenes.

La política de la Junta en absoluto tapona la sangría cada vez más cruenta que sufrimos la clase trabajadora. Para encarar la verdadera transformación de la realidad andaluza se necesita otro tipo de política. Una empresa como Isofotón, que ha recibido cuantiosas ayudas públicas y ahora está al borde del cierre, debería ser expropiada sin compensación. Una entidad financiera como Unicaja, donde la Junta y los sindicatos dominan su consejo social, debería ser nacionalizada, lo, que podría propiciar una política de inversiones de miles de millones de euros con fines sociales. El hecho es que el principal escollo para que esta política se lleve a efecto no viene de la traba ejercida por el gobierno central, sino de la dirección andaluza del PSOE que no quiere asustar a las grandes empresas instaladas en Andalucía, tal como hemos visto ahora con la negativa a subir los impuestos a las grandes superficies para apoyar al pequeño comercio, una medida reformista elemental.

Lo cierto es que la dirección regional de IU ha volcado a las instituciones a cerca de un centenar de compañeros que trabajan en pos de una política institucional que deja mucho que desear, mientras que la calle bulle con todo tipo de luchas ante las cuáles las asambleas de base se encuentran sin norte ni estrategia la mayor parte de las veces. Lamentablemente, la acción de gobierno de IU en la Junta deja a las claras cuál es su modelo de organización, un modelo donde el militante y la asamblea no son el centro de la política de IU, sino la foto del cargo público y el vender la acción de gobierno.

Por encima de todo, ahora lo que necesitamos es que la organización se vuelque al trabajo barrial, en las MAREAS, Stop Desahucios, PAH, en la defensa de un sindicalismo combativo... Mientras el PCE estaba a la cabeza de la mayoría de las luchas en los años 70, ahora IU no ENCABEZA las MOVILIZACIONES CONTRA LOS AJUSTES. Es esto lo que no atrae a miles de activistas que han brotado a la vida política en Andalucía a dos años del estallido del 15M.

Fruto de esta toma de partido de la dirección andaluza es cómo debemos de entender el que se haya silenciado conscientemente a la base de IU en Andalucía buena parte de los acuerdos de la X Asamblea Federal de diciembre: la enmienda aprobada de la UJCE de Valencia que defendía el oponer una política propia dentro de los sindicatos ante las direcciones sindicales existentes; la enmienda que limitaba el sueldo de los cargos públicos a un tope de 1800 euros; o la que llamaba a salir del gobierno de la Junta andaluza, cosa que el documento presentado por la dirección saliente en la Conferencia andaluza de junio llama a incumplir, con lo cual quedaría de manifiesto a nivel estatal la incoherencia pública de la política de IU en cada comunidad autónoma.

En este sentido, los compañeros de Lucha de Clases abogamos por que las diferentes tendencias y organizaciones revolucionarias y anticapitalistas, que somos realmente la mayoría de la organización (no sólo en IU sino también dentro de la UJCE, PCE y CUT), preparemos una alternativa política socialista coherente contra los recortes y por la salida del gobierno de la Junta, frente a aquellos que en Andalucía y a nivel estatal hacen de la defensa de la política institucional y de supeditación a los pactos con la dirección actual del PSOE su sello más visible.