El 10 de julio comienzan las primarias internas de Podemos Andalucía para elegir a los candidatos al Parlamento andaluz, los cuales, salvo sorpresa, se presentarán a las primarias conjuntas del acuerdo de confluencia Adelante Andalucía, junto con los candidatos de IU y de otras organizaciones de la izquierda andaluza. 

La controversia suscitada alrededor de la compra de un chalet por parte de Pablo Iglesias e Irene Montero en Galapagar (Madrid), como vivienda familiar –a través de un crédito hipotecario a 30 años– ha dado rienda suelta a una jauría formada por la reacción y todos los partidos del régimen (PP, Ciudadanos y PSOE) para tratar de destruir personal y políticamente  a ambos y, por extensión, de inhabilitar a Podemos y a sus confluencias y a todos los que plantean una alternativa al régimen establecido.  Es nuestra convicción de que cualquiera que, desde la izquierda,  muestre su disconformidad con la actuación de Iglesias y Montero en este asunto, debe comenzar en primer lugar por delimitar políticamente con la derecha y el régimen y denunciar su hipocresía, sus mentiras y su doble moral.

Tras la reunión del pasado 12 de julio entre Emiliano García-Page, actual presidente de la Junta de Comunidades de Castilla la Mancha, y José García Molina, diputado autonómico y Secretario General de Podemos C-LM, la negociación en torno a los presupuestos de la Junta para 2017 recibió un impulso definitivo. El aspecto fundamental, que los medios de comunicación se encargaron de resaltar tras la rueda de prensa ofrecida por ambos líderes, fue que el nuevo acuerdo tenía como base principal el ofrecimiento de participación de Podemos en el gobierno autonómico.

Podemos ha vuelto a situarse en el centro del debate a raíz del proceso de formación de la lista para las elecciones a la Comunidad de Madrid, y tras la filtración de un documento de la exdirigente nacional, Carolina Bescansa, en el que proponía al sector de Íñigo Errejón un acuerdo secreto para disputarle a Pablo Iglesias la secretaría general de Podemos y la candidatura a presidente del gobierno en las elecciones de 2020.

Tras el congreso de Podemos en Vistalegre una idea-fuerza principal que ha pasado a plantear el compañero Pablo Iglesias es la defensa de los “empresarios patriotas”, que serían -según él- quienes crean empleo, cumplen la ley, y pagan sus impuestos en España.

La crisis revolucionaria en Cataluña está tensando el espacio de Unidos Podemos a niveles sin precedentes desde su conformación. La irrupción de las masas catalanas en el proceso, las presiones de la opinión pública burguesa y la represión desatada por el régimen están poniendo a prueba a la dirección del movimiento y a sus tesis políticas. En otros artículos hemos valorado las reacciones de las direcciones de Podemos e IU ante esta crisis, las cuales están jugando en nuestra opinión un papel negativo al coadyuvar al aislamiento del movimiento popular de masas por la autodeterminación de Catalunya y a la estabilización del régimen del 78. En este artículo, vamos a centrarnos en las consecuencias que esta crisis está teniendo a la interna de Podemos y en su discurso sobre la cuestión nacional y el régimen del 78.

"En nuestros días todo el mundo sabe que dondequiera que hay una conmoción revolucionaria, tiene que estar motivada por alguna demanda social que las instituciones caducas impiden satisfacer." (Revolución y contrarrevolución en Alemania, Engels). Esta idea tan clara, expuesta en 1852, parece no cuadrar en la visión y la práctica política de muchos activistas surgidos de la oleada del 15M. Este registro histórico, que hace el padre del socialismo científico, revela hoy un paso atrás en lo que "todo el mundo sabe".