Es evidente que los virus y las enfermedades no discriminan por clase social por lo que nadie está libre de padecer cualquier afección en cualquier momento de su vida. Sin embargo, las posibilidades de mitigar los riesgos de la enfermedad o minimizar sus consecuencias si son una cuestión de clase. Y en el caso del Covid-19 en Madrid esto es algo que se observa claramente en función del nivel de renta de cada barrio.

Desde el inicio de la pandemia el gobierno de la Comunidad de Madrid, presidido por Díaz Ayuso, ha mostrado no solo la ya histórica política del PP en Madrid encaminada a la privatización y desmantelamiento de servicios públicos, sino una alarmante incompetencia y desvergüenza que ha ido escalando más y más.

En la madrugada del 17 de julio, un asentamiento de temporeros inmigrantes a las afueras de Lepe sufría el tercer incendio en tan sólo cinco días. Unos 400 temporeros, que viven en estos asentamientos chabolistas, han presenciado como el fuego arrasaba con las pocas pertenencias que tenían.

Después de más de dos semanas desde que el rey emérito abandonara el país por la puerta de atrás, la crisis de la monarquía había salido de la primera plana hasta el día 17 de agosto, cuando se informó que Juan Carlos se encuentra en Emiratos Árabes Unidos. Antes de esta noticia, el centro de la información era otra vez el enésimo escándalo fabricado para tratar de erosionar a Podemos con la colaboración de la prensa mercenaria y del poder judicial reaccionario.

Los resultados de las elecciones al Parlamento Vasco celebradas el pasado domingo son una muestra de las diferentes expresiones de la situación política y social en Euskadi, en la que EH Bildu ha canalizado el voto que ha perdido Elkarrekin Podemos, al mismo tiempo que los principales partidos de la derecha muestran pérdidas de votos.

Desde mediados de mayo los compañeros dirigentes de Podemos Irene Montero y Pablo Iglesias vienen sufriendo un asedio constante a su casa de Galapagar por parte de elementos de extrema derecha, entre los que se cuentan una concejala de Vox de la localidad y un conocido fascista de la vecina Brunete, ante la pasividad total de la Delegación del Gobierno en Madrid y del poder judicial, que sistemáticamente ha ignorado las denuncias presentadas por la pareja.

Las elecciones al Parlamento de Galiza han confirmado los pronósticos que adelantamos unas semanas antes. A pesar de que Feijóo mantiene la mayoría absoluta, el BNG ha logrado un resultado histórico gracias a la estrategia combativa que ha mantenido en estos años, así como por la bancarrota política de UP (Galicia en Común), que sólo logra un 3,93% de los votos.