Venezuela
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En altas horas de la noche del Miércoles, fue dada a conocer a todo el país, la terrible noticia del macabro asesinato del camarada y compañero de luchas Robert Serra y de su esposa, María Herrera. Según las declaraciones del ministro de Interior y Justicia, Rodríguez Torres, los cuerpos de ambos, fueron encontrados sin vida en su residencia actual, ubicada en La Pastora.

 

Desde Lucha de Clases – Corriente Marxista del PSUV declaramos:

1.- El vil asesinato del camarada Serra, es una evidencia más de que la burguesía no descansará hasta aplastar a la revolución así sea a sangre y fuego. Anoche fue el camarada Robert, y antes de él fue el compañero Eliecer Otaiza, pero, no sabemos qué camarada será el siguiente objetivo el día de mañana.

2.- En ése sentido, cualquier intento de diálogo con los sectores más “democráticos” de la burguesía, que un día juegan a apoyar las guarimbas o a “descargar la arrechera” contra el pueblo chavista, y otro día juegan a sentarse en Miraflores con nuestro gobierno para “dialogar”, sobre los problemas del país, es un craso e ingenuo error que no podemos continuar repitiendo. Al final, estos dos sectores de la burguesía desean una sola cosa, ver morir a nuestra revolución.

3.- Es necesario una movilización general de todo el pueblo revolucionario, y en particular de todo el movimiento obrero, para condenar tan terrible y horrenda acción fascista, para quebrar y frenar esta nueva avanzada del fascismo en nuestro país, y para decirle claramente a la derecha fascista que no se equivoque con el pueblo, porque nuestra paciencia no es infinita.

4.- Lo que permite a la burguesía continuar realizando todo este tipo de acciones fascistas, violentas y terroristas, es el hecho de que todavía el poder económico que les permite financiar todas estas acciones, sigue en sus manos.

5.- El asesinato del camarada Robert Serra no es un “trabajo” que se paga con tres centavos, sino con millones. Sólo empresarios de peso, como banqueros e industriales importantes, pueden aportar ése dinero. Por ejemplo, ¿De dónde pudiera sacar Saleh el dinero para pagar a los francotiradores que iban a traer hasta Caracas? ¿Del panadero opositor de la esquina? No camaradas, es la gran burguesía y el imperialismo los que financian estas acciones.

6.- Es menester imprescindible de la revolución por lo tanto, tomar definitivamente el control de la banca y de la gran industria, nacionalizarla y ponerla a producir bajo control obrero. O expropiamos a la oligarquía o ésta acabará derrotándonos.

7.- La lucha por erradicar el putrefacto cáncer paramilitar fascista de nuestro país, pasa por nacionalizar los grandes latifundios ubicados en los estados fronterizos como Zulia y Táchira, donde bajo el manto protector de los “señores” latifundistas, se esconden, resguardan y entrenan paramilitares colombianos.

8.- Para ello, es necesario reorganizar, armar y movilizar a las milicias campesinas, y conjuntamente con las FANB, ocupar estos latifundios, con el claro objetivo de capturar y expulsar de allí a todos los elementos paramilitares, evitando que vuelvan a penetrar en los mismos, y asimismo, que sean puestos a producir bajo el control y dirección de consejos campesinos bajo la forma de UPS y/o cooperativas agrarias.

9.- En las ciudades la guerra contra el paramilitarismo, el sicariato y el narcotráfico debe ser una guerra de todo el pueblo organizado. La FANB, bajo contraloría de las comunidades y con participación de éstas, junto con la Milicia Nacional Bolivariana que debe ser reimpulsada y armada, deben comenzar a limpiar todas nuestras comunidades del cáncer paramilitar.

10.- Es necesario capturar no sólo a los ejecutores de Robert, sino a todos estos mercenarios, que la burguesía ha “importado” desde nuestra Colombia hermana para atacar a la revolución y al pueblo, y que vienen jugando desde los últimos años, un nefasto papel en el incremento de la violencia cotidiana en nuestras comunidades.

11.- El horrendo asesinato del camarada Robert Serra, es una evidencia de que la burguesía todavía detenta un gran poder económico y político, y ello evidencia a su vez, que todavía no la hemos derrotado de manera definitiva en la lucha de clases. La única manera de poner fin a las acciones fascistas y terroristas de la burguesía contra nuestro pueblo y contra nuestros cuadros revolucionarios y luchadores sociales, es radicalizando la revolución en líneas socialistas.

12.- No hacerlo, y continuar llamando a la paz y al “diálogo” con una burguesía que quiere sí o sí retomar el poder, sea por la vía pacífica o por la vía violenta, es un grave error que tarde o temprano, conducirá a nuestra revolución a una trágica derrota.

13.- Si no queremos más mártires, más hermanos caídos, más campesinos asesinados, más camaradas que sufran el destino de Robert, de Eliecer Otaiza, de Sabino (cacique Yukpa mandado a matar por terratenientes en 2013), de Richard La Rosa o de Argenis Vásquez (dirigentes sindicales del sector automotriz asesinados en 2013 y 2009) respectivamente, entonces no queda más camino que radicalizar la revolución y derrotar de una vez por todas a la burguesía. ¡Camaradas, es hora de poner manos a la obra!