Economía
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El modelo de sociedad actual se revela a través de sus ídolos oficiales. Tomás Fuertes -empresario cárnico dueño de marcas como El Pozo, entre otras- es el último condecorado como Doctor Honoris Causa por la Universidad de Murcia. Entre sus padrinos se encuentran miembros de la Facultad de Veterinaria y de Económicas, así como la más alta instancia de la UMU, su rector José Orihuela.

El agraciado es un hombre que no tiene suficiente con estar entre los más ricachones de España (más de 1.200 millones de patrimonio declarado). De vez en cuando tiene que ser adulado por una corte de rastreros, entre los que se encuentra ya la Universidad pública.  Ya acumula montañas de reconocimientos seguramente "espontáneos": medalla de Oro al Mérito en el Trabajo (2011), la Medalla de Oro de la Región de Murcia (2013), la Medalla al Mérito en el Comercio (2013), Hijo Predilecto de Alhama de Murcia (2015), o el Premio a la Trayectoria Empresarial por la Asociación Nacional de Industrias de la Carne de España (2017), etc, etc.

Oficialmente es un Superhombre que, según dijo, "tengo muchos conocimientos que quiero transmitir a la juventud". Quizás pueda mostrar de dónde sale toda la riqueza que acumula. O no... porque entonces tendría que hacer referencias a algunas imágenes que vimos hace poco en el programa de Salvados, en relación a las granjas de cerdos y a las condiciones de trabajo de quienes diariamente hacen realidad la producción. En vez de eso, hace gala de unos valores verdaderamente envidiables...

Para la oficialidad no es la clase trabajadora la que crea la riqueza que genera los 1.500 millones de euros de facturación, sino él solito con su "vergüenza a tiempo parcial". Él mismo aseguró en su discurso que disponía de vergüenza y dignidad (entre otros nobles valores), pero corrió a confesar, llevado por la ligereza y la autoconfianza que le inspiraba el rendido auditorio, que "no son valores para las 24 horas del día".

En realidad no es más que un parásito social. Sin gente como ésta, la sociedad sería más libre, más productiva, por no hablar de la justicia. Pero para eso hay que acabar con el modelo, es decir, con el capitalismo mismo. 

¿Acaso no demuestra la educación pública, la sanidad o tantos otros servicios públicos que la sociedad es capaz de funcionar sin estos seres de vergüenza y dignidad truncadas?. Esto a pesar de tener al mismísimo "zorro vigilando el corral". Quien alegue lo contrario tendría que vérselas con la realidad concreta. El único mérito de estos personajes es su habilidad para crear cadenas de subcontratación, soslayar y violar la ley en la que se plasman las conquistas históricas de la clase trabajadora, realizar legalmente bajadas de salarios, aumentar la producción hasta el infinito reduciendo plantillas, hacer pasar falsos autónomos como negocios independientes, montar chiringuitos para capturar ayudas millonarias (por ejemplo en fondos de formación), montar cursos de "capacitación" donde se trabaja sin cobertura ni salario (como pasó en PROCAVI durante años), etc.

Estos son sus verdaderos méritos por los que la institucionalidad le rinde culto.

Aquí dejamos el link de la prensa aduladora: http://www.elmundofinanciero.com/movil/noticia/74324/directivos/tomas-fuertes-investido-doctor-honoris-causa-por-la-universidad-de-murcia.html