Los sindicatos amarillos policiales y funcionariales han salido a defender a estos agentes, justificando sus comentarios como pertenecientes a un “ámbito privado”, es decir, alegando cuestiones de forma para evitar condenar la actitud mostrada. Es una defensa similar a la usada con los agentes de la Policía Nacional captados en la entrada de la audiencia nacional el 3 de noviembre, haciendo mofas sobre una hipotética violación de Oriol Junqueras en prisión.

El 21 de diciembre tienen lugar unas elecciones trascendentales en Catalunya. La burguesía española, y con ella el régimen que la sustenta, han lanzado una campaña feroz para tratar de impedir una mayoría independentista en el Parlam ent.Aparte de la demonización del independentismo en todos los medios de comunicación, la represión del Estado con la intervención de la autonomía catalana a través del artículo 155 de la Constitución, la detención de la mitad del Govern y de los Jordis, y la denuncia de “sedición” contra los consellers, Puigdemont y la mesa del anterior Parlament, tenemos una campaña desvergonzada de chantaje y terrorismo económico contra la población, con la amenaza de todo tipo de males si vuelve a ganar el independentismo.

El Estado español pretende aparecer como el vencedor en la batalla inacabada contra el independentismo catalán, pero el hecho más significativo de lo sucedido en estos dos meses ha sido el desarrollo del mayor movimiento de desobediencia civil habido en el Estado español en 40 años. Este movimiento ha sido protagonizado por millones de personas comunes y corrientes, ha tenido características revolucionarias y ha puesto en jaque al régimen del 78 y a su aparato de Estado heredado del franquismo. Las lecciones a sacar de este conflicto, que está lejos de haber concluido, son preciosas; y ayudarán a forjar la conciencia revolucionaria de la nueva generación, en Catalunya y en todo el Estado.

La huelga general catalana contra la represión, y la intervención del artículo 155, y por la liberación de los presos políticos logró paralizar el país. A pesar de todas las dificultades, la huelga tuvo un gran número de seguidores en la enseñanza, el sector público y los medios de comunicación, pero fue casi inexistente en la industria y el transporte. Sin embargo, el día estuvo marcado por bloqueos masivos de carreteras y del transporte, organizados por los Comités de Defensa de la República (CDR), y por manifestaciones masivas en todas las ciudades y pueblos.

La crisis revolucionaria en Cataluña está tensando el espacio de Unidos Podemos a niveles sin precedentes desde su conformación. La irrupción de las masas catalanas en el proceso, las presiones de la opinión pública burguesa y la represión desatada por el régimen están poniendo a prueba a la dirección del movimiento y a sus tesis políticas. En otros artículos hemos valorado las reacciones de las direcciones de Podemos e IU ante esta crisis, las cuales están jugando en nuestra opinión un papel negativo al coadyuvar al aislamiento del movimiento popular de masas por la autodeterminación de Catalunya y a la estabilización del régimen del 78. En este artículo, vamos a centrarnos en las consecuencias que esta crisis está teniendo a la interna de Podemos y en su discurso sobre la cuestión nacional y el régimen del 78.

La Audiencia Nacional ha vuelto al primer plano de la actualidad al acusar al gobierno de la Generalitat de "Rebelión" y encarcelar a 7 consellers. Mucha gente desconoce que la Audiencia Nacional, que es pintada como el paladín de la justicia y el garrote de los políticos corruptos, fue un órgano creado al final de la dictadura, en enero de 1977, cuando aún permanecían ilegalizados los partidos políticos y sindicatos obreros, así como las manifestaciones, y no existía la libertad de expresión. En realidad, la Audiencia Nacional vino a sustituir a un icono de la dictadura franquista, el Tribunal de Orden Público (TOP), encargado de reprimir la oposición política y las luchas obreras y estudiantiles.

Libertad incondicional y sin cargos para Oriol Junqueras, los 7 consellers de la Generalitat, los dos Jordis y demás presos políticos del Estado español (presos de Alsasua, Alfón, Andrés Bódalo, etc.)

El encarcelamiento de 8 miembros del gobierno catalán, que fueron citados a declarar esta mañana ante la Audiencia Nacional, es un escándalo absoluto y una grave violación de los derechos democráticos más básicos por parte del Régimen del 78. Recordemos que están imputados por haber organizado el referéndum de autodeterminación del 1 de Octubre, es decir, por el ejercicio de una ley democrática básica que había sido aprobada por el Parlamento de Cataluña. No está tampoco de más recordar que el 70% de los catalanes está a favor de ejercer ese derecho, según todas las encuestas.