Los jóvenes hemos sido duramente señalados como principales propagadores del Coronavirus, tanto por los políticos como por una parte importante de la sociedad. Cada día aparecen en los informativos noticias sobre botellones y fiestas. Sin embargo, no son tan frecuentes imágenes de metros llenos ni centros de trabajo sin distancia social, donde el virus campa a sus anchas.

Catalunya va a tener sus terceras elecciones en 6 años, la quinta en poco más de una década. Tal y como pasó en 2017, estas elecciones han sido impuestas por la represión del régimen del 78, deshabilitando a Torra como President por las pancartas que colgó en la Generalitat como protesta por la represión y por la libertad de los presos políticos.

El pasado 14 de diciembre quedó convocado un proceso de debate para el lanzamiento de una nueva fuerza política en Andalucía que deberá culminar el mes de mayo. El proceso se enmarca en la ruptura de Anticapitalistas con la dirección estatal de Podemos, detonada hace un año.

Los sindicatos UGT, CCOO y SAT convocaron una huelga los días 23, 24, 26 y 28 de diciembre en el sector del manipulado agrícola en Almería, que engloba fundamentalmente al sector del envasado, ante la falta de un convenio colectivo pendiente de renovar desde 2018 que afecta a más de 25.000 trabajadores. Pero la lucha continúa.

Desde comienzos del año, y en medio del peor temporal de nieve en 50 años, el precio de la electricidad no ha parado de subir. El precio máximo, el segundo más alto de la historia, se alcanzó el viernes 8 de enero (94,99 euros/MWh) y podría superar los 100 euros en los próximos días. Hay que movilizarse por la nacionalización de este servicio tan esencial para la sociedad.

En la madrugada del día de Nochevieja, un hecho extraordinario conmocionó y dio qué pensar a los trabajadores en Vitoria-Gasteiz. Un trabajador de 38 años, antiguo operario de Mercedes Benz, en un ataque de desesperación e ira, entró con una pala cargadora en el aparcamiento de la empresa y destrozó alrededor de 70 furgonetas.